La licenciada y magíster en Comunicación Viviana Isasi analizó en la 99.9 la evolución de la imagen presidencial y aseguró que Javier Milei mantiene niveles de apoyo muy altos para esta etapa de gestión. Además, señaló que Axel Kicillof enfrenta dificultades para proyectar una candidatura nacional porque su discurso tiene impacto en la provincia de Buenos Aires, pero encuentra fuertes resistencias en gran parte del interior del país.

La licenciada y magíster en Comunicación Viviana Isasi aseguró que los indicadores que maneja su consultora muestran una recuperación de la imagen del presidente Javier Milei y destacó que, a diferencia de otras mediciones que hablaron de una caída pronunciada, los datos relevados por su equipo nunca reflejaron un deterioro significativo de la valoración social del mandatario.
“Nosotros nunca vimos una caída abrupta de Milei”, afirmó durante una entrevista en la 99.9. Según explicó, en abril el Presidente registró 40 puntos de imagen positiva y en mayo volvió a cerrar con 40 puntos de aprobación, acompañados por un 15% de imagen regular y un 43% de imagen negativa.
Para Isasi, la clave de la evolución de esos números está en que el desgaste no se tradujo en un crecimiento de la oposición. “El dato siempre fue que a Milei le creció la regular, pero no le creció la negativa. Esa gente que dejó de estar en la positiva pasó a la regular. No es que se fue al partido de enfrente”, indicó.
La especialista remarcó que existe una relación directa entre la percepción de la inflación y la imagen presidencial. “La imagen de Milei está muy atada a la inflación. Baja la inflación y se recupera la imagen de Milei. Cuando aparecen problemas con la inflación, crece la regular”, señaló.
Incluso consideró que los niveles actuales de apoyo son particularmente elevados para la etapa de gestión que atraviesa el Gobierno. “Milei con 42 puntos son números excelentes para el tercer año de gobierno. No hay comparación con otros presidentes a esta altura del mandato”, sostuvo.
Consultada sobre otros temas sensibles para la ciudadanía, como la crisis del sistema de salud, los problemas de cobertura médica, el deterioro del PAMI o las dificultades que atraviesan las prepagas, Isasi explicó que esas problemáticas generan valoraciones negativas, pero no necesariamente son atribuidas al actual gobierno.
“Son temas muy sensibles y siempre tienen connotaciones negativas. Pero lo que hemos visto es que la sociedad no le pasa la factura a este presente porque son problemas que vienen deteriorándose desde hace mucho tiempo”, explicó.
A su entender, tampoco existe una identificación clara de responsabilidades por parte de la ciudadanía. “No está claro a quién hay que echarle la culpa sobre esto. Además, si uno compara con años anteriores, tampoco puede decir que hubo una caída abrupta de las prestaciones o una salida masiva de personas del sistema”, agregó.
En ese contexto, destacó que el Gobierno nacional procuró sostener determinadas prestaciones destinadas a los sectores más vulnerables. “Ha habido cierta cautela para continuar con prestaciones dirigidas a sectores sensibles. De hecho hubo aumentos en algunos rubros”, indicó.
Sin embargo, el eje central de su análisis se concentró en el escenario político nacional y en la disputa que comienza a configurarse de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Allí planteó que existe un “choque de modelos” entre Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
“Por un lado tenés a Milei con lo que ya conocemos y por otro lado tenés a Kicillof queriendo debatir su proyecto presidencial para 2027”, explicó.
Según Isasi, el principal problema del gobernador es que su figura encuentra límites fuera de la provincia de Buenos Aires. “Kicillof no tiene buena imagen en el país y particularmente tiene dificultades en provincias peronistas más moderadas o de centro”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que existe una fuerte tensión entre el electorado bonaerense más identificado con el kirchnerismo y las demandas políticas del interior del país. “Tiene un electorado muy cristinista, con una posición muy fuerte de antimileísmo, pero eso no representa al electorado del interior, que es mucho más conservador”, afirmó.
La consultora puso como ejemplo el caso de Córdoba y otras provincias donde el rechazo al kirchnerismo continúa siendo muy elevado. “¿Cómo hace Kicillof para convalidar una candidatura presidencial en provincias totalmente antikirchneristas? Córdoba y Entre Ríos son ejemplos muy claros”, planteó.
A diferencia de ello, consideró que Milei presenta una fortaleza territorial mucho más equilibrada. “Milei tiene mucha fuerza en el interior del país. Su gran caudal de votos siempre vino desde allí y además logró construir un antikirchnerismo consolidado también en la provincia de Buenos Aires”, explicó.
Por eso entiende que el desafío político es muy distinto para cada uno. “Kicillof necesita construir un discurso para el interior de la Argentina y hoy no lo está logrando”, resumió.
La especialista también consideró que el gobernador enfrenta dificultades para mostrar resultados de gestión que puedan transformarse en una plataforma electoral nacional. “Si vas a vender gestión, estás complicado, porque la provincia de Buenos Aires aparece asociada a problemas de seguridad, salud y distintos indicadores negativos”, señaló.
Frente a esa realidad, entiende que la estrategia del mandatario bonaerense pasa por posicionarse como la principal referencia opositora. “No tiene propuestas que logren instalarse nacionalmente y por eso se planta frente a un modelo que considera equivocado”, explicó.
Sin embargo, advirtió que ese discurso tiene límites. “Va a haber un grupo de gente que lo siga simplemente por querer frenar a Milei, pero el problema es que la mayoría de los argentinos no quiere eso”, sostuvo.
Para Isasi, existe un consenso social que se consolidó durante la actual gestión y que cualquier candidato deberá contemplar. “La mayoría de los argentinos quiere consolidar algunas cosas que se lograron hasta acá. Hay banderas que ya fueron incorporadas por la sociedad y de esa vara no se baja”, afirmó.
Entre esos aspectos mencionó especialmente el equilibrio fiscal y la baja de la inflación. “Son cuestiones que el argentino ya convalidó. Ningún candidato puede presentarse sin decir qué va a hacer con esos temas porque forman parte de las demandas centrales de la sociedad”, concluyó.