Ximena Díaz Alarcón: “El consumidor argentino espera promociones y descuentos para poder consumir”

La CEO & Cofounder de YOUNIVERSAL analizó en la 99.9 el fuerte cambio en los hábitos de compra, el avance de las marcas alternativas y el crecimiento de las plataformas chinas ante la pérdida del poder adquisitivo.

La CEO & Cofounder de YOUNIVERSAL, Ximena Díaz Alarcón, aseguró en la 99.9 que el consumo en Argentina atraviesa un momento de fuerte retracción y explicó que actualmente “está muy atado a promociones y descuentos”, en un contexto donde las familias priorizan únicamente los gastos esenciales y resignan consumos considerados secundarios.

“Desde Youniversal somos una consultora especializada precisamente en investigación de mercado y tendencias, así que el consumo es algo que monitoreamos todo el tiempo”, explicó. En ese sentido, remarcó que “el consumidor argentino tiene el pedido por el descuento y la promo, en sangre”, algo que definió como “bastante perjudicial para las marcas y sus márgenes”, aunque admitió que hoy “puede consumir de esta manera”.

Según indicó, “9 de cada 10 argentinos esperan promociones y días de descuento para poder consumir”, fenómeno que incluso “cambia la estacionalidad del consumo en algunas categorías”, debido a que las decisiones de compra dependen directamente de descuentos y financiación.

Díaz Alarcón sostuvo además que existe una fuerte resignación de consumos vinculados al ocio o al bienestar cotidiano. “La gente compra realmente en líneas generales lo que es de primera necesidad”, explicó, agregando que “8 de cada 10 han resignado comprar alimentos que no son de primera necesidad, o comprar ropa o hacer una salida”.

La especialista señaló que este deterioro también impacta en la autopercepción social. “Sólo el 40% de la gente se declara o se auto percibe de clase media, porque el 70% considera que no está pudiendo consumir como lo haría alguien de clase media”, afirmó. Para ella, esa percepción está asociada a no poder “darse algún gusto” además de cubrir lo básico.

Otro de los fenómenos que destacó es el crecimiento de las llamadas “marcas B”. “Antes tal vez marcas que no hubieran sido consideradas a la hora de consumir, hoy son consideradas muchas veces con muy buenos resultados”, explicó. Esto, dijo, “genera bastante preocupación en las marcas líderes”, porque muchos consumidores vuelven a comprar esas alternativas después de probarlas.

En paralelo, advirtió sobre el fuerte crecimiento de las compras en plataformas chinas. “Ante la falta de posibilidad de darse algún gusto, hay un crecimiento bastante interesante de compras en plataformas chinas que llegan a Argentina con dudosa o no calidad”, indicó. Sin embargo, aclaró que el consumidor igualmente las elige porque “de alguna manera solventa y compensa el no poder darse gustos yendo al shopping”.

“La gente piensa: por lo que cuesta, por lo que me dure, es más que suficiente”, resumió sobre este tipo de compras. Incluso señaló que muchos consumidores reconocen que los productos “no tienen buena calidad”, pero igualmente los adquieren porque permiten “salvar el apuro” de una salida o comprar algo nuevo a precios muy bajos.

Consultada sobre posibles cambios en las empresas frente a este escenario, sostuvo que las compañías “siempre están tratando de ver cómo venden y cómo optimizan costos”, aunque remarcó que hoy la diferencia es la magnitud de la restricción del consumidor. “El consumo está muy racional, muy restringido y muy teniendo que justificar cada cosa”, describió.

Para Díaz Alarcón, esto obliga a las empresas a “actuar en consecuencia”, generando propuestas “más amigables” y tratando de sostener la sustentabilidad del negocio.

Finalmente, la especialista se refirió a las nuevas formas de segmentar consumidores y explicó que “hoy la edad cronológica no alcanza para entender las audiencias”. En ese sentido, habló de una “postura segmentación” donde también se consideran la percepción personal y la etapa vital de cada individuo.

“Tenemos un 32% de la gente de hasta 27 años que se percibe adolescente”, indicó, vinculando además esta tendencia con estudios neurocientíficos recientes. “Hace poco se publicaron estudios que dicen que el cerebro es francamente adolescente hasta los 32 años”, señaló.

Por eso concluyó que actualmente “hay que ser riguroso, pero no rígido” a la hora de analizar conductas de consumo y comprender las expectativas de las personas sobre sí mismas y sobre su propia realidad económica.