
Luego de años de desastrosas distorsiones provocadas por las políticas estatistas sobre el sistema de salud en Argentina, el colapso se siente en todos los niveles.
Los grandes operadores del sistema, como son PAMI e IOMA —sólo teniendo en cuenta el volumen de asociados— se escuecen entre la búsqueda de eficiencia, la corrupción sistemática, y vicios propios de un sistema que generó sus propios mecanismos para sacar provecho indebido de las más variadas situaciones.
Un gremio poco citado mediáticamente, el que nuclea a los empleados del sector de los panaderos, busca hacer escuchar su voz: el secretario general del Sindicato de Obreros Empleados Panaderos de Mar del Plata y Zona Atlántica (SOEPMPZA), Matías Coronel, denunció en la FM 99.9 el colapso de las prestaciones de la obra social OSPEP, una situación que, según indicó, deja sin atención médica a unos 4.000 beneficiarios entre afiliados y grupos familiares distribuidos en más de 25 localidades de la región.
«Representamos al Sindicato de Obreros Panaderos de Mar del Plata y Zona Atlántica, del cual se desprende la Obra Social del Personal de Panaderías. Hasta 2019 trabajábamos mancomunadamente con la obra social, pero después comenzaron los problemas y se empezó a dividir la atención», explicó.
Según detalló, los inconvenientes vienen desde hace varios años, pero se agravaron en las últimas semanas: «Inicialmente sacaron los lugares de atención físicos y siempre sufrían cortes intermitentes, pero en este último tiempo hace dos semanas que venimos con un corte total. Por eso decidimos hacer esta denuncia pública», afirmó.
Coronel precisó que el impacto alcanza aproximadamente a «mil afiliados panaderos y panaderas con su grupo familiar, unas 4.000 personas, en un territorio que va desde Necochea hasta San Clemente del Tuyú».
Esta cita de un gremio chico es sólo un ejemplo de un esquema mayor, que afecta a todo el país.
En el caso de las prepagas, los mayores de 75 años quedan prisioneros, no hay opción ante los aumentos mensuales por encima de la inflación porque pensar en cambiar de prestador en inviable.
La diputada Lorena Petrovich LLAV pone voz a la conducta del gobierno y afirma: «En PAMI falta mucho todavía. Viene de un despilfarro bastante grande y de una situación muy complicada, pero la gente no puede esperar; eso tiene que ser inmediato», sostuvo.
Como integrante de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, aseguró que esa problemática ocupa un lugar prioritario: «Necesitamos articular mejor la comunicación para que la gente pueda ser asistida en forma inmediata y que cada mejora llegue a cada uno de los pacientes, que es donde tiene que llegar», expresó.
Además, denunció que «en PAMI hay mucha política en el medio, mucha gente que hace daño y que ha mal utilizado una obra social a la que todos aportamos, llevándose los recursos de nuestros abuelos», aunque afirmó que existe un trabajo permanente para revertir esa situación.
Consultada por las dificultades que atraviesan clínicas privadas y prestadores de salud, especialmente en ciudades como Mar del Plata, adelantó que será uno de los ejes del próximo semestre legislativo.
Así, la vida y la falta de respuestas en salud son cosas que ocurren en tanto la política dileta en su propio mundo.