Malas lenguas 916

Cruces y negocios raros. El titular –aún- de la concesión de Playa Chica, Gerardo Fernández, está en pie de guerra. Sostiene ser por un tiempo más el concesionario legítimo del balneario, y va por las responsabilidades del titular del EMTUR, Pablo Fernández Abdala, que agrega otro frente al que ya tiene por el uso indebido de fondos del dinero afectados a promoción turística. Fernández Abdala -que partió unos años de la ciudad allá por los ochenta por motivos nunca debidamente aclarados- se sigue manejando en un círculo que hoy por hoy está en tensión. Por caso su amigo Gabriel Bianco, con quien afirmaba manejar Canal 8 en los noventa, hoy a cargo de Canal 10 y con situación legal en expectativa en la causa Ciccone Calcográfica.

Gente ruda. Los entuertos de la familia Barillari no ceden. En los cafés del Puerto se comenta un episodio de 2103 entre enviados de Franco Barillari y Pablo Barbieri, muchacho algo nervioso que tomó un buque en el sur propiedad de la firma y sacó a punta de pistola del control del mismo a un pariente político de la famosa familia portuaria, Mingo López. Lo concreto es que Franco ha perdido todo manejo de la sociedad debido al excelente trabajo profesional que lleva adelante el abogado Horacio Caruso. En la asamblea en la que la nueva conducción asumió los destinos de la empresa, Franco intentó amedrentar al oficial judicial, que se le paró de manos, al punto que Franco debió deshacerse en disculpas.

Internas. Las hay y a full en todos los partidos o grupos políticos en vista de las elecciones. Ante el apoyo que recibe en el Frente Renovador el productor teatral Javier Faroni, otros con aspiraciones como Álvaro Famproyen se apoyan en Darío Giustozzi y no trepidan en cebar mate, aunque les guste más el scotch que la mateada. Todo sea por colar en las listas rumbo a las PASO. En el gallinero de Faroni hay mucho ruido desde que designó como jefe de campaña al conflictivo ex integrante de la ONCCA Sergio Paleo. Como buena parte de lo que nos llega viene por correo de cuenta trucha, por ahora vamos en primera y circulando bajo con los detalles. Ya vamos a acelerar.

Fuegos fatuos. Fue una situación tremenda, un asalto con incendiarios que habrían pretendido dañar al asaltado luego de obtener el botín. Todo en un escenario muy visible, el Espacio Clarín, y a sólo horas de la designación de Rodolfo Iriart al frente de la Secretaría de Seguridad Municipal. Daba para cualquier cosa. Sin embargo, fue un fraude: el asaltado montó la escena porque no podía justificar un faltante de cuatro mil pesos. Manuel Quevedo, el empleado infiel de la librería que funciona en el Espacio, se quebró ante el fiscal Fernando Castro y confesó. Bluff.