Categoría: Columna de tapa / por José Luis Jacobo
Columna de tapa, escrita por el periodista José Luis Jacobo
Deseo y decepción
El día posterior a las elecciones, un candidato del cristinismo expresaba públicamente su decepción, señalando que espera otro acompañamiento del electorado en la ciudad. Eso dicen en público, mientras para adentro destrozan desde el verbo tanto al intendente como a la candidata Vilma Baragiola. Subidos a un extraño púlpito de autocomplacencia, desprecian al otro y se sobreestiman. Así les va.
Un dolor que no ocupa la portada
Los medios señalaban: “La fiscal Sánchez dio una versión horrorosa del crimen de Lucía Pérez”. Y abundaban, en sintonía nacional y global: “(La fiscal) calificó de «inhumana» la agresión sexual sufrida por la chica de 16 años asesinada el sábado. Los dos detenidos, de 41 y 23 años, fueron acusados de venderle droga en la puerta de su escuela, al día siguiente drogarla en la casa de uno de ellos y violarla con una violencia tal que le produjo la muerte”.
Un escenario nunca visto
La reunión fue en la Casa Rosada y tuvo una agenda extensa, que el presidente Mauricio Macri manejó con rigor y ajustado detalle. Partícipes de la vida portuaria y la pesquería local advirtieron claramente la predisposición presidencial a dar respuesta a los conflictos de la actividad y su ámbito de influencia de manera sólida y consistente.
Sorprendidos y derrotados
Las PASO del pasado domingo trajeron sorpresa y derrotas. Una derrota que sorprendió a propios y extraños fue la de Cristina Fernández: le empataron con un cuatro de copas (si Cristina es la “reina” en el mazo, Esteban Bullrich sería, como mínimo, un cuatro de copas-. Exactamente como anticipara en la 99.9 el consultor Federico González, Cristina fue un huracán que no sucedió. Y la catástrofe anunciada, la debacle de Cambiemos en Mar del Plata, fue otro fenómeno que tampoco aconteció, sino que esta ciudad le dio al partido del Gobierno los votos que no pudieron defender ni Martiniano Molina…
Desafíos frente al mar
La villa balnearia nacida de la necesidad de las clases altas de huir del oprobio del verano a finales del siglo XIX, devino una urbe extendida y compleja que no deja sus hábitos pueblerinos, expresados por actores públicos que las más de las veces miran hacia La Plata o CABA en busca de respuestas a los recurrentes problemas que nos aquejan. A cada paso, los dirigentes locales deben hacer abluciones para conseguir fondos que permitan resolver problemas sistémicos, padecidos por barrios construidos en aéreas inundables, en la sucesión de colinas y valles propia de las estribaciones finales del sistema de…
