Alicia, vecina del barrio San José: “Entraron seis encapuchados en fila a mi casa: es una situación espantosa”

Alicia, vecina del barrio San José, relató el violento asalto que sufrió durante la madrugada. Aseguró que los delincuentes la venían observando desde días antes y advirtió: “Estamos muy vulnerables”.

Una vecina del barrio San José vivió una madrugada de terror cuando un grupo de delincuentes irrumpió en su vivienda mientras dormía. Alicia decidió compartir su testimonio en la 99.9 y describió una escena que, según sus propias palabras, fue “violentísima” y “espantosa”.

El hecho ocurrió en la madrugada del domingo al lunes, aunque ya había señales previas. “En la madrugada del sábado al domingo, como a las 3 de la mañana, escuché ruidos, me levanté y vi una cara en el vidrio de la puerta. Pregunté quién andaba ahí y salió disparando. Me quedé preocupada”, contó.

Horas después, la situación escaló de manera dramática. “Yo estaba durmiendo, escuché un ruido, me levanto y cuando voy al comedor estaban entrando en fila india seis muchachones, todos con camperas oscuras. Era todo oscuro”, relató.

En medio de la irrupción, intentó que se retiraran: “Yo les dije ‘váyanse, salgan’, pero uno me dijo ‘quedate tranquila, si no gritás no va a pasar nada’”. Sin embargo, la violencia ya estaba instalada. “Me llevaron a la pieza, me hicieron sentar en la cama. Fue un momento muy especial”, recordó.

La vecina destacó que la alarma de su vivienda fue clave para evitar un desenlace peor. “Ellos habían tapado la bocina afuera, pero sonó igual adentro. Eso me salvó. Cuando vieron que la empresa de seguridad llamaba, desaparecieron”, explicó. Incluso uno de los delincuentes le arrebató el celular en ese momento.

“Si no hubiera sonado la alarma, hubiera sido peor todavía”, sostuvo, todavía impactada por lo vivido. “Nunca me imaginé semejante situación, es espantosa”.

Alicia también contó que los delincuentes habían preparado el ataque con antelación. “Habían estado rompiendo la reja antes. Y entraron de una patada, rompieron todo el picaporte”, indicó. Además, reveló que ya la venían vigilando: “Unos 20 días antes vi una cara en la ventana. Me estaban observando”.

El grupo estaba compuesto por al menos seis personas. “Eran seis, seis en fila. La impresión de ver esas cosas negras, con capucha…”, describió. Según datos aportados por vecinos, algunos se movilizaban en moto y quedaron registros en cámaras de la zona.

A pesar del impacto, remarcó que dentro de la gravedad del hecho tuvo “suerte”: “No me golpearon ni me hicieron daño grave. Yo soy una bendecida, dentro de todo”. Sin embargo, también intentaron amordazarla: “Me quisieron tapar la boca con una sábana, les pedí por favor que no porque me ahogaba y no lo hicieron”.

Tras el episodio, valoró la respuesta de los servicios de emergencia. “La policía actuó muy bien, vino rápido, me ayudaron muchísimo. También la gente de la alarma respondió con rapidez, les agradecí”, señaló.

Pero más allá de su caso particular, dejó una fuerte advertencia sobre la situación general: “Estamos muy vulnerables. Es una ciudad tan hermosa, pero estamos muy vulnerables”.

También cuestionó el clima de inseguridad que se vive: “No puede ser que vivamos enrejados, poniendo alarmas y que igual entren. No sabemos qué más hacer”. Y agregó: “La gente está dominada por la delincuencia”.

Finalmente, pidió que su experiencia sirva como alerta para otros vecinos: “Ojalá mi testimonio sirva para que la gente se cuide, que mire, que tome recaudos. Yo misma no llamé al 911 el día anterior y tendría que haberlo hecho”.

Su relato expone una problemática creciente y deja en evidencia la sensación de indefensión que atraviesan muchos marplatenses: “Es la forma en la que estamos viviendo”, concluyó.