El jefe del Departamento de Costa Marítima de Hidráulica bonaerense, Roberto Sciarrone, habló sobre el fuerte impacto de la reciente sudestada, admitió que las estructuras portuarias alteran el movimiento natural de sedimentos y reclamó avanzar con obras de mantenimiento y sistemas de bypass de arena para proteger la costa atlántica.

El jefe del Departamento de Costa Marítima de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires, Roberto Sciarrone, advirtió sobre el creciente deterioro del frente costero bonaerense tras la reciente sudestada y reconoció que las obras portuarias generan alteraciones en el transporte natural de arena que favorecen los procesos de erosión.
En diálogo con la 99.9, Sciarrone explicó que el reciente fenómeno meteorológico tuvo características excepcionales: “Hubo un fenómeno de ciclogénesis muy particular. Creo que se están produciendo más frecuentemente procesos fuertes que azotan más la costa”.
El funcionario técnico indicó que las zonas más castigadas fueron “desde Mar Chiquita hacia el sur”, incluyendo sectores de Miramar, Mar del Plata y hasta cercanías de Bahía Blanca. “Lo que se vio en Monte Hermoso y Bahía de los Vientos fue muy fuerte”, señaló.
Consultado sobre el impacto que tuvo la extensión del puerto de Quequén en la dinámica de corrientes y transporte de arena, Sciarrone evitó emitir una definición concluyente, aunque admitió que técnicamente los puertos modifican inevitablemente el movimiento de sedimentos. “Hay un estudio que está realizando la universidad contratado por el consorcio portuario y ellos son quienes pueden dar datos más concretos”, aclaró inicialmente.
Sin embargo, luego explicó con detalle el fenómeno: “El sedimento que se mueve en la famosa deriva litoral se desplaza hasta una profundidad de siete metros. Pero si vos tenés estructuras portuarias que llegan a diez, once o doce metros, obviamente lo cortan e interfieren”.
Y agregó: “La realidad es que los puertos producen erosión. Pasa en Mar del Plata, pasa en otros lugares. Más allá de que se alarguen o no las escolleras”.
En ese sentido recordó cómo cambió históricamente la costa marplatense: “Uno vio cómo se perdió Playa Chica. Más allá de que Mar del Plata nunca tuvo playas amplias, las estructuras hechas a partir de los años 30 ayudaron a estabilizar y fijar un poco la arena”.
Sciarrone sostuvo que desde Hidráulica provincial vienen impulsando desde hace años la necesidad de implementar sistemas de bypass de arena para compensar los efectos de las obras portuarias. “Hace años que vengo promoviendo eso y poniéndolo como prioridad, pero no ha salido”, lamentó.
El funcionario también confirmó que la obra de defensa costera en Camet Norte permanece paralizada por una acción judicial impulsada por una ONG ambientalista. “Lamentablemente está frenada y se dirimen cuestiones legales entre la provincia y el juzgado interviniente”, indicó.
A pesar de ello, aseguró que existen numerosos proyectos técnicos ya elaborados para distintos puntos de la costa bonaerense. “Tenemos bastantes obras planteadas, pero no depende de mí que se ejecuten”, aclaró, remarcando que desde su área sólo se establecen prioridades técnicas y luego las decisiones quedan sujetas al ámbito político y presupuestario.
Entre los proyectos pendientes mencionó obras en La Perla, la prolongación del conducto de Constitución y nuevos rompeolas desvinculados en la zona sur de Mar del Plata. “En Serena y Marisol los rompeolas han dado buen resultado y frenaron la erosión, pero la erosión sigue siendo muy fuerte”, afirmó.
También recordó cómo el mar llegaba antiguamente hasta el murallón de La Perla y explicó que hoy varias de esas estructuras presentan un grave deterioro por falta de mantenimiento. “Gran parte de los rompeolas existentes están desmoronados y prácticamente ya no cumplen función”, señaló.
Con visible frustración, Sciarrone reconoció que uno de los grandes problemas es la ausencia de políticas sostenidas de mantenimiento: “Nosotros no mantenemos nada. Lo digo con tristeza”.
Y concluyó con una crítica indirecta a la lógica política de las obras públicas: “Les gusta cortar cintas, pero también podrían cortar cintas de mantenimiento. Hay obras que habría que mantenerlas porque mejorarían muchísimo la visual y la protección de una ciudad como Mar del Plata”.