Vuelve el tren a Santa Cruz con un proyecto productivo, turístico y social

La provincia suma una locomotora para reactivar el tren de la zona norte. El proyecto busca abaratar fletes, sumar pasajeros y potenciar el turismo.

El gobierno de la provincia de Santa Cruz anunció la incorporación de una unidad diésel-eléctrica para consolidar el plan de reactivación del servicio ferroviario en la zona norte de su territorio. En economías regionales tan castigadas, un hecho que en otro contexto podría pasar desapercibido representa una verdadera esperanza de progreso para la comunidad productiva y social.

La llegada de este material rodante forma parte de un programa diseñado para recuperar la infraestructura del histórico ramal y transformarlo en una herramienta clave de desarrollo económico e integración comunitaria, con la meta de afianzar las condiciones operativas del tramo Jaramillo–Fitz Roy como paso inicial antes de extender las operaciones sobre el tendido que vincula Puerto Deseado con Las Heras.

El desarrollo del corredor entre Las Heras y Puerto Deseado posee un potencial directo para la logística de la industria hidrocarburífera de la cuenca del Golfo San Jorge. La disponibilidad de un transporte de carga sobre rieles permitiría abaratar de forma considerable el traslado de insumos pesados para la operación en los yacimientos, tales como equipos de fractura, tubulares, productos químicos y maquinarias.

La reducción de los costos fijos de flete por tonelada resulta indispensable para extender la vida útil de los campos convencionales de petróleo y gas en el flanco norte de la provincia de Santa Cruz, en donde hay un nuevo esquema de incentivos para el sector petrolero, aportando mayor previsibilidad a las PyMEs de servicios especiales y dinamizando el intercambio comercial regional.

Asimismo, la reactivación del ramal ofrece una salida competitiva para la minería metalífera de oro y plata que opera en el Macizo de Deseado, así como para las canteras de pórfidos, arcillas y minerales no metalíferos de la zona.

El ferrocarril constituye el eslabón logístico más eficiente para conectar los centros de acopio y procesamiento del interior provincial con la terminal marítima de Puerto Deseado, facilitando tanto el despacho de exportaciones hacia mercados internacionales como la recepción de insumos industriales importados.

A esta matriz se suma el sector ganadero ovino y la industria pesquera, dos pilares tradicionales que se beneficiarían de una cadena logística integrada que optimice los tiempos y costos de transporte hacia las plantas procesadoras y el puerto.

Un escenario provincial de complejidades
El flanco hidrocarburífero del norte provincial enfrenta una transición tras la decisión de YPF de desinvertir en áreas convencionales maduras de la Cuenca del Golfo San Jorge para focalizar su capital en los recursos no convencionales de Vaca Muerta. La caída natural en la producción de petróleo convencional y la pérdida de presión en yacimientos históricos erosionaron la rentabilidad de los campos santacruceños.

Aunque la transferencia de bloques a operadoras de menor escala pretende mantener la actividad mediante técnicas de recuperación secundaria y terciaria, la incertidumbre sobre las inversiones en refinanciación y la preservación de los puestos de trabajo en el sector pyme de servicios especiales genera un impacto sensible en localidades como Las Heras, Caleta Olivia y Pico Truncado.

En el extremo sudoeste, la puesta en marcha del complejo de Río Turbio navega un contexto de constante fragilidad institucional y presupuestaria. Las dificultades operativas en Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) para consolidar volúmenes estables de extracción en mina y sostener la generación continua en la Central Térmica 14 de Julio limitan la viabilidad económica del proyecto.

A la par de los debates sobre esquemas de privatización o reconversión, la dependencia de la economía local respecto del flujo de fondos del Estado nacional mantiene en vilo a las comunidades de la Cuenca Carbonífera.

En materia hidroeléctrica, las obras sobre el río Santa Cruz para la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic registran un ritmo de ejecución discontinuo. Tras prolongadas paralizaciones asociadas a rediseños técnicos, renegociaciones financieras con los consorcios chinos y dilaciones en la llegada de desembolsos, la reactivación completa de los frentes de trabajo resulta lenta.

La falta de certezas sobre los plazos de finalización condiciona la incorporación de más de 1.300 megavatios a la red nacional y limita el dinamismo laboral directo que este megaproyecto solía inyectar en la zona central de la provincia.

La minería metalífera, que convirtió a la provincia sureña en una referencia de producción de oro y plata a nivel latinoamericano, enfrenta el desafío inexorable del tiempo operativo. Los principales yacimientos del Macizo de Deseado avanzan en sus etapas maduras de ciclo de vida.

Sin descubrimientos de gran escala que garanticen la reposición de reservas a corto plazo, varias minas ingresan en fases terminales de explotación o en esquemas de retratamiento de colas. La escasez de proyectos de exploración avanzada capaces de tomar el relevo de las operaciones actuales plantea interrogantes respecto del mantenimiento de las exportaciones y de la recaudación tributaria provincial hacia la próxima década.

Avances en la infraestructura de vías
La máquina asignada a este proceso de recuperación es una unidad ALCO RSD-35, serie DL-535, caracterizada por su versatilidad para el transporte de carga y maniobras generales. La formación posee una configuración de seis ejes motrices distribuidos en dos bogies, con una longitud de 14,92 metros, un ancho de 2,74 metros y una altura de 3,71 metros.

Su peso en orden de marcha alcanza las 79,2 toneladas, dispone de una capacidad de combustible de 2.270 litros y presenta una carga máxima de 13,2 toneladas por eje. Estas especificaciones resultan técnicamente adecuadas para el rodaje sobre ramales secundarios e infraestructura férrea en proceso de reacondicionamiento.

Durante el transcurso de 2026, los trabajos en el terreno focalizaron las tareas en el trayecto Jaramillo–Fitz Roy, donde se ejecutaron obras de despeje, desmalezamiento y fijación de vías. En el mes de mayo, la ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, confirmó que las intervenciones iniciales registraban un nivel de avance cercano al 90%.

En esa misma fase se puso en funcionamiento un vehículo de tecnología bivial —apto para circular tanto por carretera como sobre rieles— con el fin de auditar la integridad estructural del tendido previo al paso de formaciones pesadas, sobre una traza que no registraba actividad comercial regular desde 1978.

Integración social, logística y desarrollo territorial
La visión oficial proyecta el ferrocarril como una plataforma logística determinante para incrementar la competitividad de las actividades económicas del norte de la Argentina sureña.

En esa línea, la planificación contempla el desarrollo gradual del transporte de mercaderías y cargas pesadas, con el propósito de ofrecer a los productores locales una alternativa de flete más eficiente que reduzca los costos operativos de traslado. La meta final apunta a articular el interior de la provincia con la salida marítima y exportadora del puerto de Puerto Deseado, optimizando las cadenas de valor de la región.

Junto con el aspecto logístico, la propuesta sostiene una dimensión social orientada a devolver la conectividad terrestre a las poblaciones del corredor norte. El restablecimiento proyectado del tren de pasajeros permitirá garantizar una alternativa de transporte accesible para los habitantes de las localidades intermedias, fortaleciendo el entramado comunitario y facilitando la movilidad interna.

Esta integración social se complementa con un plan patrimonial enfocado en la puesta en valor de los edificios históricos de las estaciones, el impulso al Museo Ferroviario de Jaramillo y la consolidación de circuitos temáticos para promover el turismo regional.

Para asegurar la viabilidad técnica de las etapas subsiguientes sobre la totalidad de la línea, funcionarios de la Subsecretaría de Transporte mantuvieron jornadas de trabajo de campo junto a directivos de la empresa estatal Trenes Argentinos, relevando el estado de rieles, durmientes y fijaciones en los tramos pendientes.

En estas tareas de reacondicionamiento previo también participó personal operativo y técnico de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), aportando mano de obra especializada para el alistamiento de la traza. Con el arribo de la locomotora ALCO RSD-35, la provincia de Santa Cruz inicia la fase de pruebas dinámicas con trenes pesados, ratificando el objetivo de consolidar un corredor multimodal al servicio del trabajo, la producción y la integración patagónica.