El ingeniero electricista Martín Ponsá explicó en la 99.9 el fuerte crecimiento de los sistemas fotovoltaicos domiciliarios e industriales. Destacó la baja en los tiempos de recuperación de la inversión, la apertura de importaciones y los beneficios fiscales recientes, aunque advirtió sobre “instaladores oportunistas” en el sector.

La generación distribuida de energía eléctrica atraviesa un crecimiento sostenido en Argentina y cada vez más usuarios particulares, comercios e industrias optan por instalar sistemas fotovoltaicos para reducir costos energéticos e incluso vender el excedente a la red eléctrica. Así lo explicó el ingeniero electricista Martín Ponsá en diálogo con la 99.9.
“La generación distribuida es la posibilidad que tienen los usuarios del servicio eléctrico de inyectar a la red el sobrante de sus sistemas fotovoltaicos”, señaló. En ese sentido, detalló que quienes instalan paneles solares pueden utilizar parte de la energía generada para autoconsumo y vender el excedente a la distribuidora eléctrica.
“Si instalás unos paneles solares en tu casa, vivienda, comercio o industria, una parte la usás para tu consumo y si te sobra, por ejemplo una industria durante el fin de semana que cierra, todo lo que generan esos paneles lo podés inyectar a la red y la distribuidora te paga un determinado valor por el kilowatt”, explicó.
Ponsá recordó que años atrás este tipo de inversiones resultaban poco atractivas por el extenso tiempo de amortización, aunque aseguró que el escenario cambió notablemente en los últimos años: “En 2017 había muchas cosas en contra. A día de hoy esas amortizaciones cambiaron principalmente por los aumentos en la tarifa eléctrica”.
Según indicó, los cuadros tarifarios aumentan mensualmente entre un 2 y un 3%, mientras que el costo de los equipos se redujo considerablemente en comparación con años anteriores. “Los paneles solares siguen estando más económicos comparándolos con aquella época cuando recién arrancaba todo esto”, afirmó.
Además, destacó que actualmente el valor que paga la distribuidora por la energía inyectada es muy similar al que cobra por el consumo eléctrico. “Un comercio o una industria puede estar pagando 79 pesos el kilowatt y la distribuidora pagarle 77 pesos por el kilowatt inyectado. Eso es muy positivo”, remarcó.
Respecto de los costos de instalación, indicó que para una vivienda familiar la inversión ronda actualmente entre 7.000 y 8.000 dólares, sin contemplar sistemas de almacenamiento con baterías. “Todo lo que vos generes lo usás o lo inyectás. El almacenamiento te da más amplitud de uso, pero obviamente la inversión también es mayor”, explicó.
Uno de los puntos más destacados del análisis fue la reducción del plazo de recuperación de la inversión. “A día de hoy, cuando hacés un TIR, pueden dar tres o cuatro años de amortización”, sostuvo.
Además, señaló que recientemente se incorporaron beneficios fiscales para comercios e industrias a través del decreto 242, algo que consideró clave para seguir impulsando el sector: “Hasta hoy no había absolutamente nada y eso también es otra cosa positiva”.
El especialista atribuyó gran parte del crecimiento a la apertura de importaciones y al aumento de la competencia en el mercado. “Antes había dos o tres marcas de inversores y hoy esta apertura hizo que se genere competencia. Eso hace que se reduzcan los precios”, explicó.
Sin embargo, advirtió sobre los riesgos que aparecen en contextos de expansión acelerada: “Al haber tanto trabajo aparecen oportunistas o instaladores oportunistas que no tienen mucha experiencia. El usuario tiene que tener muchísimo cuidado y contratar empresas con trayectoria”.
Finalmente, Ponsá también se refirió al apagón masivo ocurrido recientemente en España y cuestionó que se responsabilice únicamente a las energías renovables. “La primera noticia que salió fue echarle la culpa a las renovables, pero el apagón se generó por muchas circunstancias que se dieron al mismo tiempo”, indicó.
Sobre aquella experiencia, agregó: “No nos damos cuenta hasta que lo vivimos. Tener electricidad en todo y no contar con ella durante 12 o 15 horas es algo increíble”.