Desde la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera advirtieron sobre el crítico presente del sector. Enrique Di Costanzo señaló en la 99.9 que los costos operativos son “insostenibles”, cuestionó el precio del combustible y reclamó una reunión directa con Javier Milei o Luis Caputo para buscar soluciones.

La industria pesquera marplatense atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años y las cámaras empresarias buscan respuestas urgentes ante una situación que describen como “insostenible”. Así lo expresó el gerente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera, Enrique Di Costanzo, en diálogo con la 99.9, donde explicó el complejo panorama que afecta a toda la cadena productiva.
En primer término, se refirió al fuerte temporal que afectó a la zona marítima en las últimas horas y obligó a gran parte de la flota a regresar a puerto: “Entraron la mayoría de los barcos, incluso no completos, entraron con media carga a resguardo del temporal. La verdad que se viene grande, grande”, comentó.
Sin embargo, el foco principal de la preocupación está puesto en la situación económica del sector. Di Costanzo indicó que todas las cámaras pesqueras y armadores independientes buscan una reunión directa con el presidente Javier Milei o con el ministro de Economía, Luis Caputo, ya que hasta el momento no encontraron respuestas concretas.
“Nosotros en realidad nos juntamos todas las cámaras, los armadores independientes, y estamos teniendo directamente una reunión con Milei o con Economía, con Caputo. Siempre llegamos a reuniones con gente de líneas mucho más abajo y la verdad que no tuvimos ninguna respuesta, no nos dan bola, se complica mucho”, afirmó.
Uno de los principales problemas es el costo del combustible, que según detalló, representa actualmente entre el 50 y el 55% del valor de una marea completa. “Estamos pagando casi 2.500 pesos el litro, cuando en una YPF lo estoy viendo a 2.000 o 2.250 pesos. Estamos pagando el combustible incluso más caro que la estación de servicio”, explicó.
Además, remarcó que la situación financiera empeoró por los plazos de pago exigidos por los proveedores: “Nos están exigiendo a 15 días fecha factura. Nosotros históricamente trabajábamos a 45 días, que es más o menos cuando cobramos el pescado”.
En ese sentido, agregó que muchas embarcaciones directamente no pueden salir a trabajar: “Tenemos mucha flota parada. Mucha flota parada. Hay barcos que no pueden alistar el combustible”.
La crisis también impacta sobre toda la cadena económica vinculada a la actividad. “Hoy nosotros tenemos la prioridad en la tripulación y el combustible. El resto vemos cómo hacemos. Y a veces se complica porque no llegamos”, sostuvo.
Di Costanzo también cuestionó el precio actual de la merluza y aseguró que está muy por debajo del punto de equilibrio necesario para sostener la actividad. “Hoy la merluza tendría que estar valiendo mínimo 1.500 pesos y está en muelle 850 o 900. El punto de equilibrio tendría que estar más o menos en 1.400 pesos”, detalló.
Otro de los puntos que genera fuerte rechazo en el sector fresquero es la posibilidad de transferir cuotas de captura hacia la flota congeladora, algo que consideran perjudicial para el empleo en tierra. “Nos oponemos totalmente todas las cámaras del fresco porque obviamente es menos trabajo y menos mano de obra en tierra”, remarcó.
Finalmente, el dirigente resumió el escenario actual con una frase contundente: “La ecuación económica hace que el barco no sea rentable. Hoy no hay flota que sea rentable, excepto la del calamar”.