El decano de la Facultad de Medicina de la UNMdP, Adrián Alasino, destacó la realización en Mar del Plata del examen para residencias médicas, que reunió a 500 aspirantes de distintas universidades del país. Además, resaltó el impacto que ha tenido la carrera de Medicina en el sistema sanitario local y analizó la evolución de las especialidades más demandadas.

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata volvió a convertirse en uno de los centros neurálgicos para la formación médica del país. Este año, 500 aspirantes participaron en la ciudad del examen para acceder a las residencias médicas, una instancia clave para quienes buscan especializarse y desarrollar su carrera profesional.
En diálogo con la 99.9, el decano Adrián Alasino explicó que los postulantes provienen de distintas facultades de Argentina y eligieron la región para concursar por una plaza. “Son de distintas facultades del país que han elegido la zona nuestra, el sudeste de la provincia, como lugar para hacer la residencia o tienen ese interés”, señaló.
Alasino recordó que el tradicional Examen Nacional Único cambió su modalidad. “El año pasado reunía a unas 10 mil personas entre médicos y otras disciplinas, pero ahora se ha dividido por provincias. La Provincia de Buenos Aires se organizó en cuatro sedes y el Ministerio nos consultó si teníamos la capacidad para realizarlo”, indicó.
Sobre la evaluación, explicó que abarca contenidos de todas las especialidades médicas y se nutre de un banco de preguntas elaborado por ministerios, facultades y cátedras. “Es una evaluación para la que en nuestro país la gente se prepara sola. En otros lugares, como España, los aspirantes pagan cursos y se entrenan durante meses para rendir el MIR”, comparó.
El examen es apenas el primer paso de un camino largo. “Primero se rinde este examen riguroso, después se consigue una plaza de acuerdo a la nota obtenida y al desempeño, y luego se realiza la especialidad. Al finalizar, también hay que rendir para obtener el título de especialista”, detalló.
Consultado sobre la participación de estudiantes extranjeros, explicó que actualmente la proporción es mucho menor que años atrás. “Llegamos a tener un 7% de toda nuestra matrícula compuesta por extranjeros, una de las facultades con más alumnos de otros países. Ahora debe rondar el 2%”, indicó. Según explicó, las variaciones responden principalmente a cuestiones económicas. “Durante los últimos años vinieron muchos brasileños, pero hoy para ellos estudiar en Argentina es caro y en algunos casos les conviene pagar una universidad privada en Brasil”, afirmó.
Respecto al sistema de asignación de residencias, precisó que los aspirantes ingresan a un ranking y las plazas se distribuyen según el orden de mérito. “Por ejemplo, si una especialidad tiene 15 vacantes y hay 80 postulantes, ingresan los 15 mejores puntajes”, explicó. También destacó que muchas instituciones privadas mantienen procesos de selección propios. “El Hospital Privado de Comunidad, por ejemplo, realiza sus entrevistas y exámenes además de las instancias públicas”, comentó.
Alasino subrayó especialmente el impacto que tuvo la creación de la carrera de Medicina en Mar del Plata. “La salida de profesionales desde nuestra facultad ha cubierto todos los lugares que la ciudad ofrece y ha estimulado al sector privado, que suele tener reflejos más rápidos que el sector público, a abrir nuevas especialidades”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que varias instituciones sanitarias ampliaron significativamente sus programas de formación. “Hay clínicas de la ciudad que hoy tienen residencias en siete u ocho especialidades cuando hace cinco años apenas tenían una o dos. Esto ha movilizado y cambiado claramente el sistema de salud de Mar del Plata”, sostuvo.
Sobre las especialidades críticas, coincidió en la preocupación por áreas como terapia intensiva, neonatología, psiquiatría, clínica médica y pediatría. “Son especialidades que hace años vienen siendo observadas porque, si seguían perdiendo profesionales, podían generar problemas graves”, explicó.
Sin embargo, destacó que algunos indicadores comenzaron a revertirse. “Pediatría remontó muchísimo. En el Materno Infantil se han cubierto todos los cupos en los últimos tres años, cuando llegó a tener apenas cuatro o cinco residentes sobre veinte vacantes”, señaló.
El decano también consideró que la vocación de los estudiantes suele estar influenciada por sus docentes. “Muchas veces los estudiantes se identifican con sus maestros. Hay especialidades que tienen referentes muy fuertes dentro de la facultad y eso genera interés”, explicó.
Finalmente, valoró la complejidad organizativa del operativo desarrollado en Mar del Plata. “Es un dispositivo similar a una elección: interviene el Correo Argentino, hay material precintado, numerado y los exámenes se abren simultáneamente en los cuatro puntos de la provincia”, describió.
Para Alasino, la experiencia volvió a demostrar el rol estratégico de la universidad pública. “La Universidad Nacional de Mar del Plata ha demostrado, una vez más, que cumple con su finalidad. En nuestro caso, aportando profesionales para mejorar la atención de los pacientes y fortaleciendo el sistema de salud de toda la región”, destacó.