Alberto Ruskolekier: “Trump privilegió un precio de petróleo y perdió influencia y profundidad geoestratégica en todo el Golfo Pérsico”

El analista internacional Alberto Ruskolekier advirtió que el memorándum firmado entre Estados Unidos e Irán representa un giro drástico en la política exterior norteamericana, fortalece al régimen iraní y deja a Occidente en una posición más débil. También cuestionó el rol de Donald Trump y de su vicepresidente J.D. Vance en la negociación.

El analista internacional Alberto Ruskolekier analizó en la 99.9 el reciente entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán y sostuvo que la decisión impulsada por Donald Trump constituye un cambio profundo en la estrategia norteamericana en Medio Oriente. “Dentro de Estados Unidos hay dos líneas: una de tipo halcón representada por Marco Rubio, que planteaba seguir la campaña contra Irán hasta dejarlo prácticamente obligado a una rendición, y otra línea que representa J.D. Vance. Aparentemente fue la línea ganadora dentro de los asesores de Donald Trump”, explicó.

A su entender, este resultado produjo “un giro coperniciano de la postura norteamericana”, al punto de que “uno lee las declaraciones de J.D. Vance o de Trump y parece que fueran algunas veces casi partes de prensa de Irán”.

Ruskolekier también cuestionó declaraciones recientes del presidente estadounidense sobre Israel. “Decir que Israel existe gracias a Estados Unidos habla prácticamente de una fantasía absoluta. El pueblo judío viene caminando sobre la tierra hace más de 3.300 años, cuando Estados Unidos ni siquiera existía”, remarcó.

Para el especialista, las contradicciones del discurso de Trump se multiplican. Puso como ejemplo sus críticas a la actuación israelí frente a Hezbollah y la sugerencia de que la situación debería quedar en manos del presidente sirio Ahmed al-Sharaa. “Decir que Israel no hizo una buena tarea es, como mínimo, un error y, como máximo, una invisibilidad absoluta de la realidad”, señaló.

Respecto de J.D. Vance, recordó que antes de convertirse en compañero de fórmula de Trump había sido uno de sus críticos más duros. “Antes de ser nominado como vicepresidente era un enemigo de Donald Trump y luego, en este travestismo político, pasó a ser su vicepresidente”, apuntó.

El analista consideró que detrás del acuerdo operaron múltiples factores. Entre ellos mencionó la política interna norteamericana, ante las elecciones legislativas de medio término, y también la influencia de China. “China necesita importar 12 millones de barriles de petróleo por día y necesita un petróleo que no esté en valores enormes. Estoy seguro de que movió los piolines y formó parte de una presión para que Estados Unidos llegara a algún tipo de acuerdo”, afirmó.

En ese sentido, citó las críticas del ex asesor de seguridad nacional John Bolton: “Bolton dijo que este memorándum es un error terrible porque Trump privilegió un precio de petróleo y perdió influencia y profundidad geoestratégica en todo el Golfo Pérsico. Profundidad que será muy difícil recuperar”.

Ruskolekier sostuvo que los beneficios concretos quedaron del lado iraní. “¿Qué pasó con el tema nuclear? Nada. ¿Va a entregar el uranio enriquecido de uso militar? No. ¿Qué pasa con la economía iraní? Recupera toda su potencialidad”, explicó. Según detalló, el acuerdo prevé descongelar activos bloqueados por sanciones, permitir exportaciones petroleras sin restricciones y habilitar nuevas fuentes de ingresos para Teherán.

También advirtió que los misiles balísticos iraníes ni siquiera fueron incluidos en el texto. “Los misiles balísticos de largo alcance no figuran en ninguno de los 14 puntos del memorándum de entendimiento”, indicó, agregando que el resultado deja a Estados Unidos “igual o peor” que con el acuerdo firmado durante la administración de Barack Obama en 2015.

Uno de los aspectos que más preocupan al analista es la situación del pueblo iraní. “En enero de este año asesinaron a 45.000 civiles cuyo delito fue salir a protestar por un cambio de régimen. Ningún objetivo fue cumplido. La mentira fue atroz”, afirmó. Y agregó: “Cuando Trump dijo ‘la ayuda está en camino’, la población creyó que era para ellos. Hoy quedó frustrada y postrada”.

Además, cuestionó el fondo de reconstrucción previsto para Irán. “Se habla de 300 mil millones de dólares. Para entender la magnitud: todo el PBI iraní ronda los 400 mil millones. Estamos hablando de una cifra equivalente a casi el 75% de toda la producción anual del país”, explicó.

Entre los principales perdedores del acuerdo ubicó a Israel, a la oposición iraní y a Occidente en general. “Israel perdió el apoyo prácticamente incondicional que tenía de Estados Unidos. La población civil iraní quedó abandonada y Occidente también perdió porque este régimen fue el que tomó la embajada norteamericana en Teherán y mantuvo secuestrados a diplomáticos durante 444 días”, recordó.

Pese a todo, Ruskolekier cree que el acuerdo tiene pocas posibilidades de prosperar. “Va a fracasar porque Irán va a seguir mintiendo. Lo que busca es obtener la tecnología nuclear que le permita equipararse a Israel y construir una posición de poder regional mucho más fuerte”, sostuvo.

Finalmente, consideró que el episodio deja una consecuencia política de largo plazo para Washington. “Ya hay un nuevo Medio Oriente. Los países del Golfo observan que todas las promesas de Estados Unidos cayeron en el vacío. Y lo que queda es una imagen de Estados Unidos mucho menos creíble que antes”, advirtió.