El presidente de la Unión Nacional de Clubes de Barrio Mar del Plata-Batán advirtió sobre el impacto de las tarifas y la falta de acompañamiento a las instituciones, y destacó el rol social que cumplen en los barrios. Además, contó la experiencia de más de 70 chicos con TEA que participan de una actividad de fútbol impulsada por sus familias.

Adrián Manzo, presidente de la Unión Nacional de Clubes de Barrio Mar del Plata-Batán, puso en valor el papel que cumplen estas instituciones más allá de la actividad deportiva y advirtió por las dificultades que atraviesan frente al aumento de las tarifas y la falta de acompañamiento. “Nosotros somos sentido de pertenencia, somos la familia. Uno se acerca a un club de la mano de su padre, siendo un niño, se encuentra con grandes dirigentes”, señaló en diálogo con la 99.9.
Manzo sostuvo que los clubes también son espacios de formación y contención. “Uno a veces ve un chico en un club y además de la expresión deportiva, el sentido de pertenencia, las ganas de estar contenido, con profes, con gente que siempre está, ese dirigente que siempre pone algo más, uno cree que es el deporte, pero es mucho más”, explicó. En ese sentido, remarcó que las instituciones tienen una importancia particular en una ciudad atravesada por situaciones de desigualdad.
“El deporte es educación e inclusión”, afirmó Manzo, quien consideró que los clubes deberían ocupar un lugar central frente a problemáticas sociales como las adicciones y la falta de espacios para los chicos. Sin embargo, cuestionó que actualmente las instituciones se encuentren “una vez más al abandono” y sostuvo que las medidas políticas no están acompañando como deberían a los clubes y a las asociaciones civiles.
Uno de los principales problemas está relacionado con los costos de funcionamiento. Manzo describió el impacto que tienen las tarifas de luz y gas sobre las instituciones, especialmente en Mar del Plata. “No solamente le toca a cada hogar, a una institución civil también le ha tocado y más un 40 y un 50% de aumento”, afirmó. Y agregó que las condiciones climáticas de la ciudad hacen todavía más necesario contar con calefacción para que los chicos puedan desarrollar sus actividades durante buena parte del año.
“Es muy difícil para los dirigentes poder pagar a fin de mes esa boleta”, sostuvo. La situación también termina repercutiendo en las familias que deben decidir si pueden seguir afrontando una cuota deportiva. “Muchas familias en Mar del Plata, ese papá o esa mamá que con el trabajo día a día o el esfuerzo hace para poder solventar su familia y tener que tomar una determinación: ‘¿Qué hago con mi hijo? No puedo pagar la cuota del club?’”, relató.
A pesar de esas dificultades, destacó que la función social continúa sosteniéndose gracias al esfuerzo de dirigentes, padres y comisiones directivas. “Gracias a Dios la función social se sigue cumpliendo con un gran esfuerzo y muchos padres y ayuda de esas comisiones que día a día acompañan para poder recibir a todos los chicos y chicas de la ciudad”, expresó. Y fue contundente: “Hoy más que nunca, la sociedad precisa de los clubes. Completamente, lo digo, totalmente convencido”.
Manzo también reclamó una mayor participación de las entidades deportivas y del Estado para acompañar a las instituciones. Señaló que desde la Unión Nacional de Clubes de Barrio, que reúne a más de 3.000 clubes afiliados en todo el país, vienen trabajando y presentando proyectos para mejorar las condiciones de las instituciones. “Uno en una institución no pretende que se le regale ni se le modifique nada. Yo entiendo que haya algún tipo de ordenamiento, sobre todo si hay una situación económica que se está haciendo ajuste, pero siempre en forma ordenada”, planteó.
En ese marco, remarcó que hubo programas nacionales destinados a los clubes en otros períodos y que actualmente existen iniciativas para reorganizar distintos aspectos vinculados a las instituciones barriales. También señaló que muchas entidades todavía tienen dificultades para regularizar su situación jurídica y acceder a beneficios.
El presidente de la Unión Nacional de Clubes de Barrio Mar del Plata-Batán puso además el foco en el deporte como herramienta de inclusión a partir de una experiencia concreta que se desarrolla en la ciudad. Contó que desde hace unos 45 días acompañan a un grupo de padres de chicos con trastorno del espectro autista que impulsó, de manera privada, una actividad de fútbol para que los chicos puedan participar junto con sus familias.
“Más de 70 chicos inscriptos y hay chicos todavía que tienen demanda y quieren adaptarse. Padres que traen a sus hijos de Vidal, de Miramar. La expresión deportiva y de encuentro que estamos viviendo con esa familia”, destacó. Para Manzo, la experiencia demuestra la capacidad de la comunidad para organizarse y generar respuestas cuando existen necesidades que no encuentran acompañamiento suficiente.
En ese sentido, cuestionó que los impulsores de la iniciativa hayan buscado apoyo municipal sin obtener respuesta. “Mar del Plata tiene un montón de polideportivos, tiene un montón de lugares para ofrecerle y le puedo asegurar que esta gente ha ido a golpear las manos en la municipalidad y no los han recibido”, afirmó. A pesar de eso, destacó la perseverancia de las familias: “Sin embargo esos padres siguen de pie, siguen todos los sábados encontrándose y la verdad que es eso, es eso, el deporte es inclusión, es igualdad”.
Finalmente, Manzo contó que buscaban generar nuevos apoyos desde el sector privado para sostener esta actividad y proyectarla hacia otras disciplinas. “Las familias cuando quieren, la comunidad nos ponemos de pie y podemos realizar cosas”, concluyó.