Alertan por el aumento de bebés que nacen con síndrome de abstinencia: «Lo venimos denunciando hace años»

La presidenta de Madres en Lucha por una Juventud Despierta Argentina, Marcela Monzón, advirtió que crecen los casos de mujeres que llegan al parto con consumo problemático de drogas y cuestionó la ausencia de controles, estadísticas y políticas de protección para los recién nacidos.

La presidenta de Madres en Lucha por una Juventud Despierta Argentina, Marcela Monzón, expresó su preocupación por el incremento de embarazos atravesados por consumos problemáticos y las consecuencias que esto tiene sobre los recién nacidos. En diálogo con la 99.9 aseguró que se trata de una problemática que la organización viene denunciando «hace bastante tiempo» y lamentó la falta de controles, estadísticas y respuestas del sistema de salud.

«Es algo que viene fallando desde hace bastante tiempo. El tema de las mujeres, de los controles, siempre queda en el camino. Durante el embarazo tampoco hay controles suficientes, no existe un seguimiento adecuado y no hay estadísticas», señaló.

Monzón explicó que desde la organización vienen advirtiendo desde hace años sobre la cantidad de mujeres que llegan al parto consumiendo drogas y cuyos hijos nacen con síndrome de abstinencia. «Nosotros tenemos ya hace varios años el tema. Venimos planteando el caso de las mujeres gestantes que llegan a dar a luz en consumo y de esos bebés que nacen con síndrome de abstinencia. Eso se está replicando en todas las guardias de los hospitales maternos donde van a tener familia las chicas que están en consumo», afirmó.

La dirigente remarcó que la organización cuenta con una red federal de madres que permite conocer de primera mano la gravedad de la situación. «Somos una red de madres de todo el país, donde tenemos muchas compañeras que están criando nietos que nacieron con síndrome de abstinencia. Sabemos de lo que hablamos, por eso lo planteamos siempre», enfatizó.

Al referirse a las consecuencias que sufren esos niños, explicó que muchas de ellas perduran durante años. «Tenemos chicos que se están criando con sus abuelas y están en tratamiento constante. Uno de ellos, desde los cuatro meses, sufría crisis de abstinencia y hasta el día de hoy, que tiene ocho años, todavía pasa momentos donde le agarran esos ataques, esas crisis», relató.

Agregó que esos menores requieren un seguimiento permanente. «Están con seguimiento psicológico, tienen una vida relativamente normal, pero hay que ocuparse de esos niños. En algunos casos tienen una abuela que se hace cargo, pero en otros son chicos que se están criando en situaciones de consumo y de extrema vulnerabilidad. Es terrible la situación», advirtió.

Monzón también cuestionó la ausencia de registros oficiales que permitan dimensionar el problema. «No hay estadísticas. En muchos lugares del conurbano, como ya sabemos y nos ha pasado, la madre llega alcoholizada o drogada, retienen al bebé dos días y después se lo entregan nuevamente cuando recibe el alta. Así que la situación está bastante compleja», sostuvo.

Finalmente, alertó sobre la falta de medidas de protección para los recién nacidos cuando la madre continúa atravesando un consumo problemático. «En algunos casos interviene la familia, pero si no, le entregan otra vez el bebé a esa mamá consumidora. Después pasan las cosas que pasan: los dejan en algún lado o terminan hospitalizados porque son muy chiquitos», concluyó.