Ariel Tarico: “Argentina parece un gran sketch”

El comediante e imitador habló en la 99.9 sobre la tarea que realiza para imitar a distintos políticos argentinos y fue crítico de las situaciones que se dan en nuestro país.

El humor generalmente resulta la crítica más ácida de la realidad política históricamente en Argentina. En estos tiempos, es Ariel Tarico quien encarna ese vívidamente ese lugar donde el humor nos hace ver ciertos aspectos de la realidad.

En diálogo con la 99.9 el humorista e imitador habló sobre su tarea y los desafíos que implica: “hay un montón de cosas que las vemos y decimos “mirá” pero cuando vemos toda la película junta de todo lo que pasó decimos “es increíble”. Parece todo un gran sketch, como que “Cha Cha Cha” el programa de Casero se hizo real”.

En su profesión hoy la accesibilidad al público es distinta a otras épocas porque las redes sociales lo permiten y el trabajo que realiza tiene una visibilidad mucho mayor: “empecé hace 20 años cuando había que armar un Demo, golpear puertas esperar que un productor de el OK, había muchas barreras para superar antes de que te dejaran jugar un ratito al aire. Hoy con tantas aplicaciones, canal de YouTube, Facebook, TikTok, Instagram; cualquiera puede subir su material, compartirlo y generar un público. No hay límites. Antes había que llegar a Tinelli para ser famoso y hoy es al revés, Tinelli necesita de los que están en redes para tener público”.

Lograr cada personaje con un grado de precisión extremo es un largo trabajo que como suele suceder, lleva un trabajo importante detrás: “siempre empieza un poco jugando. Cuando era chico jugaba con las voces. Ahora tengo el WhatsApp y cuando me sale un tono le mando un mensaje a un amigo y empiezo a jugar con el personaje. O lo meto en un grupo de WhatsApp y tiro una pregunta para que el personaje crezca con lo que me van tirando ahí. Al principio empieza por el tono de voz y después le agrego contenido de a poco. Lo fundamental es crear un muñeco aparte del personaje real”, indicó Tarico.

Luego está el segundo desafío, aún más importante: darle contenido a esa voz y caracterización: “eso a veces lleva semanas, a veces meses. Hay personajes donde tengo que recurrir a maquilladores para caracterizarme, las pelucas, es toda una construcción. Con algunos me sale de una y con otros tardo más tiempo. Es todo el tiempo entrar en la mente de otro y opinar como si fueras el personaje”, finalizó.