Belén Ochoa: “Cuando realmente uno mira y evalúa a los jóvenes desde el potencial, despliegan mucho más rápido”

La directora ejecutiva de BisBlick explicó en la 99.9 cómo la organización acompaña a jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica que aspiran a convertirse en los primeros profesionales de sus familias. Destacó la importancia de superar los prejuicios vinculados al lugar de residencia y contó cómo funciona el proceso de selección y acompañamiento.4

Desde 2013, BisBlick trabaja con jóvenes que aspiran a convertirse en los primeros profesionales de sus familias y que, pese a contar con las capacidades para estudiar una carrera, encuentran obstáculos económicos y sociales para sostener ese proyecto. En diálogo con la 99.9, su directora ejecutiva, Belén Ochoa, explicó el alcance del programa y puso el foco en la necesidad de cambiar la mirada con la que la sociedad evalúa a los jóvenes en contextos de vulnerabilidad.

“BisBlick es una ONG, estamos trabajando desde el 2013 para acompañar a jóvenes que aspiran a ser primeros profesionales de su familia. Son jóvenes en contexto de vulnerabilidad socioeconómica que después del secundario quieren estudiar una carrera y no necesariamente tienen los recursos sociales ni económicos para hacerlo”, explicó Ochoa. El objetivo, detalló, es acompañarlos a través de un programa integral “hasta que logran insertarse laboralmente en un trabajo vinculado a su carrera”.

La organización tiene alcance nacional y también cuenta con una importante participación de jóvenes de Mar del Plata. Para el programa destinado a quienes están terminando la secundaria o cursando el primer año de una carrera terciaria o universitaria, los postulantes deben tener entre 17 y 23 años, aspirar a ser el primer profesional de su familia y demostrar que sus padres no cuentan con estudios terciarios o universitarios completos. El acompañamiento incluye una beca económica y equipamiento para afrontar los primeros años de estudio.

Ochoa explicó que también existen programas destinados a la capacitación en habilidades blandas y digitales y otros orientados específicamente a la inclusión laboral. “Nuestra población justamente son jóvenes y siempre lo que validamos es que realmente necesiten estas oportunidades como diferencial para poder sostener una carrera”, señaló.

Uno de los aspectos centrales del trabajo de BisBlick es precisamente evitar que la situación socioeconómica se transforme en un filtro que termine condicionando las posibilidades de los jóvenes. Ochoa recordó el testimonio de una participante que afirmó: “Es la primera vez que me eligen por quien soy y no por el lugar de donde vengo”. A partir de esa experiencia, remarcó que el proceso de selección busca mirar capacidades y potencial antes que carencias.

“Todos los jóvenes para ingresar al universo de BisBlick tienen que pasar por un proceso de selección. Es intenso, es largo, son diferentes instancias, pero quizás la diferencia es que en el momento de evaluar quiénes quedan no estamos mirando la vulnerabilidad, la carencia, sino realmente competencia, que tengan el potencial para estudiar la carrera”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que existen numerosos prejuicios sociales que pueden terminar limitando las oportunidades. “Vamos a buscarlos justamente a lugares que no todos los buscan. Hay tantos sesgos a nivel sociedad que justamente nos asusta muchas veces la vulnerabilidad o pensamos que no van a tener el potencial”, afirmó. Frente a eso, destacó que la organización apuesta a confiar en las capacidades de los jóvenes.

“Nuestra mirada es siempre confiar en que los jóvenes tienen todas las competencias para poder desarrollarse y lo que empezamos a ver es que cuando realmente uno los mira, confía y los evalúa desde el potencial, ahí los jóvenes despliegan mucho más rápido”, explicó Ochoa. Y agregó que muchos de ellos demuestran “una resiliencia, un compromiso, una responsabilidad, un hambre de futuro que es increíble” y luego logran destacarse tanto en sus estudios como en los espacios laborales.

Para la directora ejecutiva de BisBlick, modificar esa perspectiva es también una tarea colectiva. “Es quizás empezar nosotros como sociedad a cambiar la mirada. Si yo voy a un puesto de trabajo y miran el potencial que tengo, las competencias, no importa dónde vivo, no importa mi entorno”, planteó. En esa línea, cuestionó que una persona pueda sentirse obligada a ocultar su domicilio o su origen para evitar que sus posibilidades disminuyan.

El proceso de selección que realiza la organización se extiende durante aproximadamente dos meses y contempla cuatro instancias. “Se postulan online los jóvenes. Después hay una instancia de screening que hace el equipo interno para quienes cumplen requisitos, para ver quiénes realmente pueden seguir en el proceso”, detalló Ochoa. Quienes avanzan participan luego de una instancia presencial de evaluación de competencias.

Posteriormente se realizan entrevistas individuales con referentes de recursos humanos y finalmente una entrevista familiar a cargo del equipo de BisBlick. “Todo ese proceso define a quienes vamos a estar acompañando”, explicó la directora ejecutiva, quien indicó que la selección de ese momento estaba orientada a determinar los jóvenes que recibirán acompañamiento durante 2027.

Ochoa también invitó a los jóvenes interesados a seguir los canales oficiales de la organización, donde se anuncian las distintas convocatorias. Además, adelantó que habrá una búsqueda específica en Mar del Plata en alianza con Accenture, destinada a jóvenes que estudien o quieran estudiar carreras vinculadas con la tecnología.

La convocatoria general, aclaró, está abierta a jóvenes que quieran desarrollar cualquier tipo de carrera. La propuesta busca, en definitiva, que el contexto de origen no sea el factor que determine hasta dónde puede llegar una persona, sino sus capacidades, su compromiso y su potencial para construir un proyecto profesional.