Carlos Mezzamico: “Este es el peor momento que atraviesa el puerto de Mar del Plata, por la falta de carga”

El secretario general del SUPA cuestionó la falta de actividad en la terminal marplatense y denunció que una reciente adjudicación de permisos para barcos poteros perjudicó al puerto local. También reclamó recuperar las líneas de contenedores y advirtió que gran parte de la producción pesquera de Mar del Plata termina saliendo por camión hacia Buenos Aires.

El secretario general del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), Carlos Mezzamico, cuestionó la situación que atraviesa actualmente el puerto de Mar del Plata y planteó dos problemas centrales: la falta de cargas y la reciente adjudicación de permisos de pesca para barcos poteros destinados a la captura de calamar. “Estamos pasando por un mal momento, por la falta de cargas que tiene el puerto”, afirmó.

En relación con los permisos para los poteros, Mezzamico denunció “la discriminación de Mar del Plata, el puerto de Mar del Plata, para la adjudicación de los permisos” y cuestionó además el impacto que tendrá la incorporación de 18 barcos de gran porte sobre la actividad. Según explicó, se trata de buques de entre 1.200 y 1.300 toneladas, con una capacidad de bodega muy superior a buena parte de la flota que opera actualmente desde la ciudad.

“Agregarle el esfuerzo pesquero a calamar de 18 barcos de gran porte, que tienen doble capacidad de bodega, va en detrimento del trabajador y también del trabajo, las personas”, sostuvo. Y advirtió que el efecto sobre la temporada podría ser importante: “Una zafra que dura tres o cuatro meses se reduciría a un mes y medio o dos, y ahí la gente pierde mucho trabajo”.

Mezzamico aclaró que el calamar no está agotado y explicó que se trata de una especie cuyo ciclo de vida es de aproximadamente un año. Sin embargo, señaló que existen distintos factores que afectan la actividad. “Hay factores que atentan contra eso, que son la depredación que se hace porque pasa por ahí, y después sobre las 200 millas, el ataque de las flotas asiáticas”, afirmó.

El dirigente gremial también cuestionó directamente la forma en que se realizó la adjudicación de los permisos. “Fue una licitación con la cancha inclinada para el sur”, aseguró, y señaló que de los 18 poteros adjudicados “Mar del Plata pudo adjudicarse uno solo y los otros quedaron allá en el sur”.

Uno de los aspectos que más cuestionó fue el sistema utilizado para valorar las propuestas. “La empresa que iba a descargar en el sur tenía, por ejemplo, 20 puntos y el que descargaba acá en Mar del Plata tenía cinco. Una manera de explicarlo para que la gente entienda. Lamentablemente fue así”, sostuvo.

Mezzamico afirmó además que los tiempos de la licitación fueron acelerados y que la adjudicación se realizó rápidamente. “Lo presentaron un día y como ya estaba el debate para el reclamo de cómo venía la mano, en un día cerraron la licitación e hicieron la adjudicación”, afirmó. También recordó que Carla Isain, representante de la provincia de Buenos Aires en el Consejo Federal Pesquero, había presentado un amparo contra el proceso, aunque finalmente “no le dieron lugar”.

Por su parte, el SUPA decidió avanzar por otra vía. “Nosotros no presentamos un amparo, nosotros hicimos una denuncia porque está violando un punto de la Ley de Pesca”, explicó Mezzamico. La presentación fue realizada ante el Juzgado Federal de Mar del Plata, que se declaró incompetente y remitió el expediente a la Justicia Federal de Buenos Aires. Los barcos adjudicados, según señaló, comenzarían a llegar dentro de uno o dos años.

Pero el problema del puerto, para el secretario general del SUPA, excede la discusión pesquera. “Yo estoy del 76 en puerto y te puedo asegurar que este es el peor momento que atraviesa el puerto de Mar del Plata, por la falta de carga”, afirmó.

En ese sentido, apuntó contra la pérdida de actividad vinculada al comercio exterior y reclamó recuperar las líneas marítimas que dejaron de operar desde la terminal local. “Un puerto, si no funciona comercio exterior, está condenado”, sostuvo. “Lamentablemente las dos navieras que recalaban dejaron de hacerlo”, agregó.

Para Mezzamico, la ausencia de servicios de contenedores también condiciona la posibilidad de que los propios barcos poteros operen desde Mar del Plata. “Si no hay contenedor en el puerto, los poteros no van a venir, porque no tienen dónde depositar lo que pesca”, explicó.

El dirigente gremial reclamó además que los armadores locales utilicen el puerto marplatense para exportar su producción. “Estamos tratando que los armadores locales exporten por acá”, señaló, y aportó un dato que consideró especialmente preocupante: “La mayoría de los armadores locales de la pesca, el 100% de lo que producen, el 80% lo sacan por camiones y embarcan en el puerto de Buenos Aires”.

“Ese es otro de los temas que hay que consolidar para que se haga todo acá en Mar del Plata, porque hay mucha mano de obra que se pierde”, afirmó. Para Mezzamico, la situación implica que una actividad generada en la ciudad termina trasladando parte de su movimiento económico y laboral hacia otra terminal portuaria.

Finalmente, Mezzamico atribuyó buena parte de las dificultades a una cuestión política y al peso que tiene cada provincia dentro del Consejo Federal Pesquero. “Mar del Plata lamentablemente en este momento, bueno, estamos tratando de que vuelvan las navieras. Estamos tratando que los armadores locales exporten por acá”, sostuvo.

Según explicó, “cada tema que se dirima de la pesca es como que pierde 9 a 1”. Y concluyó con una fuerte advertencia sobre las consecuencias que tiene esta situación: “Estamos a la buena de Dios. Y todo ese problema político, toda esa desidia política la pagamos los trabajadores y la ciudad, porque sabemos que el puerto es fundamental para Mar del Plata”.