La periodista española analizó en la 99.9 la crisis política que atraviesa España, el conflicto en Ceuta y el papel de la Casa Real. Cuestionó duramente al gobierno de Pedro Sánchez, destacó el respaldo del Rey Felipe VI a los ceutíes y consideró especialmente significativa la postura de Junts contra el Ejecutivo.

La periodista española María Jamardo analizó en la 99.9 la situación política que atraviesa España y puso el foco en la crisis generada por la situación en Ceuta, la respuesta del gobierno de Pedro Sánchez y el papel que ocupa el Rey Felipe VI frente al conflicto. “Está absolutamente polarizada y está gobernada, si es que se puede decir que hay un gobierno, dadas las circunstancias, por un presidente que levantó un muro para frenar a la extrema derecha, que ha resultado ser todo lo que no sean él y sus acólitos”, sostuvo.
Para Jamardo, las movilizaciones que se produjeron en España representan una reacción frente a la actitud del Ejecutivo. “Es muy de agradecer que por fin haya emergido un elemento catalizador, aunque lamentablemente tenga que ser el que hemos vivido y el que están sufriendo los ceutíes en sus propias carnes, para que el pueblo salga a la calle y proteste contra la inacción de un Ejecutivo que está dispuesto a todo con tal de seguir unos meses más en el poder”, afirmó.
Uno de los principales puntos de la entrevista estuvo relacionado con el papel del Rey ante la situación de Ceuta. Jamardo explicó que Felipe VI no puede actuar políticamente como lo haría un presidente de una república. “La Constitución Española figura el Rey como árbitro y moderador de las cuestiones ordinarias de la vida pública, institucional y política, pero el Rey de España no tiene competencias como tal, no es equivalente a lo que podría ser un presidente de la República”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el monarca es jefe de Estado y tiene una función institucional y diplomática, además de ser simbólicamente el jefe de las Fuerzas Armadas, pero que su papel cotidiano debe mantenerse alejado de la disputa política. “El Rey no tiene un papel activo en la política española, precisamente porque es una figura neutral que trasciende a los gobiernos de distinto signo que puedan ir pasando bajo su reinado”, explicó.
Jamardo sostuvo que esa neutralidad adquiere todavía mayor importancia en el actual escenario político español. “Pedro Sánchez quiere ser el presidente de la Tercera República”, afirmó, y agregó que el presidente español ha buscado “laminar y colonizar todas las instituciones posibles en el ámbito público”, además de colocar a personas afines en organismos como la Fiscalía General del Estado y el Tribunal Constitucional.
Según la periodista, Sánchez habría puesto ahora el foco sobre la figura del Rey porque representa uno de los pilares del sistema constitucional que le impedirían avanzar hacia ese objetivo. “La próxima figura, el próximo pilar del régimen del 78 de nuestra Constitución viva, que le impide llegar a ser el presidente de la República es la figura del Rey”, sostuvo.
Jamardo también explicó por qué considera que la Casa Real mantiene silencio frente a los reclamos para que Felipe VI viaje a Ceuta. “El Rey sólo puede ir cuando Moncloa, cuando su persona, la de Pedro Sánchez, lo autorice”, afirmó, y consideró que el monarca quedaría así frente a la disyuntiva de romper el marco institucional o mantener su perfil neutral y no entrar en lo que definió como “provocaciones de Moncloa”.
Para la periodista, el silencio de la Casa Real no significa falta de apoyo a los ceutíes. “Casa Real mantiene ese silencio inteligente en este caso no porque no apoye a los ceutíes”, afirmó. Como muestra de ello, destacó que durante el día de la Comunidad Autónoma de Ceuta la institución publicó en sus redes sociales un mensaje de respaldo acompañado por una bandera de España y otra de Ceuta. “A buen entendedor, pocas palabras”, resumió.
Otro de los puntos que Jamardo consideró especialmente significativos fue la postura de Junts y de su portavoz, Miriam Nogueras, frente al gobierno de Sánchez. Recordó que Junts fue uno de los partidos cuyos votos resultaron determinantes para la investidura del presidente español y que, a cambio, se impulsaron medidas como la amnistía relacionada con los delitos vinculados al proceso independentista catalán.
“Que lo haga Miriam Nogueras, que efectivamente fue la artífice de ese número, de esa aritmética que le permite a Sánchez seguir todavía atrincherado en su sillón, pues tiene todavía una lectura mucho más hiriente y de un rapapolvo, de una llamada de atención o de una crítica mucho mayor”, afirmó.
Jamardo sostuvo que Junts ya viene marcando distancia del Ejecutivo y recordó que el partido ha votado en contra de iniciativas de interés para el Gobierno, incluidos los Presupuestos Generales del Estado. “No es nada que no estemos viendo el resto de los españoles, que no estén viendo el resto de los partidos”, señaló, y consideró que la situación forma parte de una “huida hacia adelante” del Gobierno que podría terminar con la salida de Sánchez de La Moncloa y una convocatoria electoral.
La periodista también cuestionó la reacción del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, frente a las actuaciones judiciales relacionadas con Ceuta. “Ha sido todavía más vergonzante porque ya sabemos que hay una serie de miembros de la opinión sincronizada que siempre van a estar alineados con el argumentario del Gobierno”, afirmó.
En particular, calificó de “colmo del despropósito, de la desvergüenza y del ridículo” que el Poder Judicial haya tenido que reclamar respeto a un ministro que anteriormente fue magistrado. Jamardo destacó además el pronunciamiento de la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional y el llamado al orden realizado por la presidenta del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló.
“Todo esto forma parte del espectáculo del Gobierno que sigue abonado a la narrativa, que sabe que no tiene consecuencias jurídicas de ningún tipo, pero que sigue alimentando el que hay una especie de pacto o de complot de los jueces fachas para perjudicar a Pedro Sánchez”, sostuvo.
Finalmente, Jamardo se refirió a la utilización permanente del calificativo “facha” dentro de la discusión política española y sostuvo que su reiteración terminó vaciándolo de significado. “Cuando todo el mundo es facha ya nadie lo es”, afirmó. “Casi empieza a ser necesario que te llame facha para saber que estás en el lado correcto de la historia y que estás haciendo las cosas bien porque no comulgas con un gobierno que ha perdido el norte hace mucho tiempo”, concluyó.