La investigadora de CIPPEC, Cecilia Veleda, analizó los resultados de las pruebas PISA y advirtió que incluso los estudiantes argentinos de mayor nivel socioeconómico obtienen desempeños similares o inferiores a los de los sectores más vulnerables de varios países desarrollados. También señaló graves falencias en la formación docente y sostuvo que el deterioro del sistema educativo es un problema que atraviesa a toda la sociedad.

Los últimos resultados de las pruebas PISA volvieron a encender las alarmas sobre la situación educativa argentina. Para la investigadora de CIPPEC, Cecilia Veleda, el dato más preocupante es que el deterioro ya no afecta únicamente a los sectores más vulnerables, sino que alcanza también a los estudiantes de mayores recursos.
Explicó que la información surge de la evaluación PISA 2022 realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que analiza muestras representativas de estudiantes de 15 años en más de 80 países. “Cuando se comparan los resultados en lengua, matemática y ciencias, dividiendo los resultados por deciles, se observa que los estudiantes de más alto nivel socioeconómico de la Argentina obtienen los mismos resultados o, en algunos casos, peores que los estudiantes de más bajo nivel socioeconómico de varios países centrales e incluso de algunos países de la región”, indicó.
Frente a la comparación con jóvenes argentinos que obtienen reconocimientos en competencias internacionales, Veleda advirtió que no debe perderse de vista el análisis global del sistema. “Es importante no poner la mirada en los estudiantes. Todos los estudiantes son capaces, todos los chicos y las chicas, incluidos los jóvenes y adultos, pueden estudiar. Siempre existen casos de estudiantes hiper destacados, pero cuando se analiza un sistema educativo en su conjunto se comparan promedios”, explicó.
En ese sentido, remarcó que el dato permite cambiar el enfoque habitual del debate. “Si planteamos siempre el problema exclusivamente en términos de desigualdad, muchos pueden quedarse tranquilos pensando que el problema no los afecta. Es lo que durante años se dijo respecto de quienes asisten a escuelas privadas: ‘a mí no me toca porque me salvé pagando’. Lo que muestran estos datos es que no, que la educación debe ser una preocupación seria de toda la sociedad”.
Para la especialista, el desafío interpela especialmente a quienes toman decisiones políticas. “En particular debe preocupar a las élites y a quienes tienen la oportunidad de gobernar la Nación y las provincias, porque son ellos quienes tienen en sus manos las posibilidades de tomar decisiones para revertir esta situación. Es complejo, pero es reversible, y otros países ya lo han logrado”, afirmó.
Consultada sobre las causas del deterioro, Veleda señaló que uno de los principales problemas está en la formación docente. “El tema de la docencia es el eje central. Los docentes se forman en los mismos institutos o universidades y hoy existen severos problemas de formación”, sostuvo.
Además, describió una realidad estructural que considera excepcional dentro de la región. “La Argentina tiene más de 1.300 institutos de formación docente en todo el país, con bajísima regulación, con formadores que no siempre cuentan con las herramientas necesarias para garantizar una formación de calidad y sin pruebas de ingreso ni de egreso, como sí existen en varios países de la región”, detalló.
Finalmente, advirtió sobre las consecuencias de esa situación. “Estamos descuidando una profesión crucial para el desarrollo de la sociedad”, concluyó, al insistir en que la recuperación del sistema educativo requiere políticas sostenidas y decisiones de fondo para revertir un deterioro que, según muestran las evaluaciones internacionales, ya alcanza a todos los sectores sociales.