El especialista en seguridad y contraterrorismo advirtió sobre el deterioro de la seguridad en Mar del Plata y sostuvo que la situación es “ampliamente evitable” si existe decisión política. Cuestionó el funcionamiento de la Policía Bonaerense, reclamó estrategias de prevención e inteligencia y alertó sobre el crecimiento del narcomenudeo, el tráfico de armas, la trata y las extorsiones.

La situación de inseguridad que atraviesa Mar del Plata volvió a generar preocupación luego de las imágenes difundidas en los últimos días, en las que se observa a una multitud enfrentándose con efectivos policiales. Para el especialista en seguridad y contraterrorismo Daniel Adler, el escenario es “desesperante, dramático” y representa una situación que podría evitarse con políticas concretas.
“Se ve como de a poco, o tal vez no de a poco, tal vez a pasos acelerados, se empieza a rosarizar, a asemejarse cada vez a lo peor de Rosario, una de las ciudades más lindas de la Argentina y de Sudamérica”, sostuvo Adler en diálogo con la 99.9. Y remarcó: “Mar del Plata es ampliamente evitable. Siempre las fuerzas de seguridad, las fuerzas municipales son mucho más fuertes que cualquier turba de vecinos o cualquier organización narcoterrorista o narcocriminal”.
El especialista vinculó este panorama con una serie de situaciones que, a su entender, marcan el comienzo de un escenario criminal más complejo. “Da mucha bronca cuando se ven estas cuestiones, se ven comerciantes que son robados ocho veces, se ven femicidios, se ven todas estas temáticas que realmente tienden a ser el comienzo de una nueva era criminal en una de las ciudades más importantes del país”, afirmó.
Para Adler, una de las principales responsabilidades recae sobre la Provincia de Buenos Aires y particularmente sobre la conducción de la fuerza policial. “Hay un problema raíz que es la provincia de Buenos Aires. La responsabilidad cae sobre el gobernador, porque él es el que maneja el recurso humano, es decir, maneja la Policía”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que “hoy vemos que el 45% de toda la Policía de la provincia está con carpeta médica o psiquiátrica”, una situación que, según explicó, afecta directamente la presencia policial en las calles. También cuestionó el nivel de capacitación y planificación: “El nivel de capacitación y entrenamiento es absolutamente bajo, para no decir nulo. Hay una ausencia de táctica, de estrategia. Por ejemplo, no hay un plan cuadrante o una unidad de denuncias anónimas para que los vecinos puedan denunciar en forma anónima”.
Adler aseguró además que existe un profundo descreimiento de la población respecto de las instituciones. “Sabemos que el 80% de las víctimas opta por no denunciar, porque descree en la Policía y más aún en la Justicia”, afirmó. Como consecuencia, consideró que “hoy realmente la ventaja claramente la tiene el criminal o quien decida delinquir”.
El especialista también planteó que la inseguridad no puede abordarse únicamente desde una perspectiva represiva. “Muchas veces cuando se habla de política de seguridad, solamente algunos especialistas se quedan con el aspecto más técnico, más represivo, que es muy necesario. Pero en materia de lucha general, eso es casi una aspirina”, explicó.
En ese sentido, señaló la necesidad de incorporar políticas de inclusión y oportunidades para los sectores más vulnerables. “No puede haber un buen plan de seguridad si no lo acompaña un mejor plan de inclusión comercial, de inclusión con progreso, para que todos los sectores puedan salir de esa espiral negativa y puedan empezar a tener un propósito de vida”, sostuvo. Y sintetizó: “Si no es pan para hoy, hambre para mañana”.
Adler también puso el foco en las condiciones laborales de los efectivos policiales. Aseguró que Argentina tiene “récord latinoamericano” de suicidios entre policías y afirmó que los agentes “trabajan 320, 350 horas por mes, 28 días al mes, para cobrar 800 mil pesos en mano”.
“Por supuesto, eso no justifica la inseguridad, pero definitivamente tampoco colabora a la motivación, al control de calidad que tenga la Policía”, aclaró. Para el especialista, seguridad, educación y salud “son responsabilidad del Estado”, por lo que consideró que el deterioro de esos servicios forma parte de un problema institucional más amplio.
Frente a las imágenes de grupos de personas enfrentando a la Policía, Adler fue contundente: “Es imposible que salgan 20 tipos con piedras como en la época de los neandertales, y salgan a tirarle cascotes a la Policía y parar a los ciudadanos para robarles y que nadie haga nada”. Y agregó: “Es realmente una situación dramática que es ampliamente evitable si es que hay decisión política”.
El especialista cuestionó además el destino de los recursos públicos y vinculó la falta de resultados en seguridad con problemas más amplios de gestión. “El origen de todo esto es la corrupción, es sacarle dinero a lo que realmente el Estado tiene que cumplirnos y mandarlo a lugares que no tienen nada que ver con nosotros”, afirmó.
“Definitivamente lo que sí hay en la provincia de Buenos Aires es plata. El tema es que no va a los canales que tienen que ir, no va a la fuerza del orden, no va a seguridad, no va a una Justicia más dinámica”, sostuvo Adler, quien también reclamó una mayor velocidad en las investigaciones y procedimientos judiciales.
En cuanto a las herramientas para enfrentar el delito, propuso profundizar el trabajo de inteligencia y recuperar la participación de los vecinos. “¿Quién conoce mejor lo que pasa en la cuadra que el propio vecino?”, planteó. Según explicó, sería posible establecer mecanismos anónimos para que los ciudadanos puedan aportar videos, audios e información sobre puntos de venta de drogas o actividades sospechosas.
“Si podemos volver a decirle al ciudadano: ‘Che, en forma anónima mandame un video, mandame un audio, contame qué pasa, quién es el que hace narcomenudeo, quién está en cosas raras’, podemos actuar rápidamente”, señaló.
Adler incluso planteó medidas extraordinarias para acelerar la respuesta estatal frente al delito. “Yo creo que hay que meter un estado de excepción y que realmente la Policía tendría que poder tener la facultad de realizar allanamientos sólo con orden policial, sin orden judicial, por lo menos por 30 días”, sostuvo, aunque remarcó que debería hacerse “siempre con la ley y con la Constitución”.
Para el especialista, la velocidad es uno de los factores centrales en la lucha contra el delito. “La velocidad es fundamental en materia criminal, porque nuestro rival, el delincuente, no tiene que hacer papeleos y hacer 45 días para hacer un allanamiento o para planificar un robo”, explicó. “En cambio, la Policía y la Justicia muchas veces están atados o mutuamente se atan de manos y siempre el que gana es el criminal”.
Finalmente, Adler alertó sobre otros fenómenos criminales que, según afirmó, tienen presencia en Mar del Plata y que reciben menor atención pública. “El narcomenudeo es tan visible que es imposible que no sea detectable”, sostuvo, y agregó que el tráfico de armas “también es el segundo delito que toca Mar del Plata y se habla muy poco”.
A esa lista sumó “la trata o el tráfico humano” y “la extorsión”, con bandas que, según describió, presuntamente amenazan a taxistas, choferes de aplicaciones y comerciantes y les ofrecen, entre comillas, seguridad para poder desplazarse.
“El miedo es tal que la ciudadanía ya está semi adormecida, producto justamente de la inacción del Estado provincial y de la falta de ganas de los gobernantes”, afirmó Adler. Y cerró con una advertencia: “Hay que revertir esto, porque si no tenemos el peligro de que una nueva era criminal comience”.