El presidente del Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires Distrito 9 cuestionó el enfrentamiento entre el municipio y la Provincia por los desarrollos urbanísticos y advirtió sobre las inconsistencias en las normas. También criticó que los colegios profesionales y las universidades no hayan sido convocados para debatir la ordenanza sobre el uso de contenedores marítimos en la construcción.

El presidente del Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires Distrito 9, Diego Domingorena, analizó en la 99.9 el documento difundido por distintas instituciones de Mar del Plata y coincidió con los planteos vinculados a la necesidad de agilizar la planificación, las habilitaciones y los trámites relacionados con la construcción. El arquitecto vinculó esta problemática con la situación de inmovilidad que atraviesa el sector en la ciudad.
Domingorena explicó que el viernes había participado de una reunión del Foro de la Construcción, integrado por colegios profesionales, universidades, representantes de los trabajadores y entidades vinculadas al sector. Allí se había analizado la crisis de la construcción en Mar del Plata y la posibilidad de elaborar un documento conjunto. “Se habló justamente de generar un documento parecido a este de todas las instituciones. La verdad que me llamó la atención tanta coincidencia que a los dos días saliera”, señaló.
El arquitecto sostuvo que existe una preocupación concreta por los desarrollos que permanecen paralizados a partir de las diferencias entre el municipio y la Provincia. Sin entrar en una evaluación política sobre quién tiene razón, consideró que existen responsabilidades de ambos lados y puso como ejemplo el caso de Pinamar, donde una administración municipal enfrentada políticamente con la Provincia logró avanzar con su Código de Ordenamiento Urbano.
“Pinamar tiene una comuna que es totalmente antagónica a la Provincia y sin embargo han aprobado su código de ordenamiento y pasó por todos los estamentos provinciales que tiene que pasar”, explicó. A partir de esa experiencia, Domingorena consideró que en Mar del Plata se produjo una situación diferente y cuestionó lo que definió como un “forcejeo político” entre ambos niveles del Estado.
“Creo que acá el Ejecutivo entró a una suerte de forcejeo político con la Provincia, no desde ahora, desde siempre, sumado a que tiene esta política de que la excepción es la norma”, afirmó. Para el titular del Colegio de Arquitectos, ese escenario terminó generando un marco normativo que facilita la aparición de recursos judiciales, asambleas y conflictos alrededor de los proyectos.
En ese sentido, fue contundente al identificar el origen del problema: “Para mí la génesis de eso es la inconsistencia de estas normativas”. Domingorena sostuvo que las deficiencias regulatorias pueden ser aprovechadas políticamente, pero remarcó que primero debe revisarse la forma en que se están elaborando y aplicando las normas urbanísticas.
El arquitecto también puso como ejemplo la reciente ordenanza sobre el uso de contenedores marítimos reutilizados para la construcción de viviendas y otros espacios. Según relató, el sector profesional se enteró de su aprobación a través de una persona que trabaja en el Concejo Deliberante, sin haber sido convocado previamente a debatir la iniciativa.
“Nosotros nos enteramos ese viernes en el Foro de la Construcción que se había aprobado esta ordenanza a la que no fuimos convocados ninguno de los colegios profesionales, no fue convocada ninguna de las facultades ni las universidades que tienen incidencia en estos temas”, cuestionó.
Para Domingorena, el problema no se limita a la falta de consulta. También detectó inconsistencias técnicas que podrían generar riesgos. Entre ellas, destacó que la normativa no contempla el certificado de trazabilidad de los contenedores marítimos, un aspecto que considera fundamental debido a los productos que pueden haber transportado anteriormente.
“Esos contenedores marítimos trasladan infinidad de productos, entre ellos agroquímicos y productos tóxicos”, explicó. Por eso advirtió que debería garantizarse mediante documentación específica que el contenedor no se encuentre contaminado antes de ser reutilizado para una construcción. “Eso ni siquiera aparece en la ordenanza. Yo no sé si después cuando la promulguen y la reglamenten lo pondrán, pero ya te digo, como no fuimos convocados, no tenemos ni idea”, sostuvo.
El presidente del Colegio de Arquitectos agregó que también existen otras cuestiones vinculadas con las medidas mínimas establecidas y su relación con el Reglamento General de Construcción. A su entender, la nueva ordenanza presenta dificultades administrativas y normativas que deberían haber sido analizadas previamente con los organismos y profesionales especializados.
“Es un tema ya administrativo que yo quizás desconozco, pero tiene un montón de inconsistencias y esta gravísima que te digo que es la no existencia de la trazabilidad de los contenedores”, afirmó.
Domingorena consideró que la falta de participación de los sectores especializados en la elaboración de este tipo de normas termina profundizando los problemas de planificación urbana. Por eso planteó la necesidad de recuperar espacios de diálogo institucional antes de aprobar regulaciones que tienen impacto directo sobre la construcción y el desarrollo de la ciudad.
El arquitecto evitó hacer una lectura partidaria del conflicto entre municipio y Provincia, pero insistió en que la construcción necesita reglas claras y previsibles para poder desarrollarse. La falta de definiciones, sumada a las disputas políticas y a normas que considera inconsistentes, genera un escenario de incertidumbre para todo el sector.
En ese marco, reivindicó la importancia de que los colegios profesionales, las universidades y las entidades vinculadas a la construcción sean incorporados al debate. Para Domingorena, la planificación de Mar del Plata no puede quedar reducida a decisiones administrativas aisladas, especialmente cuando esas decisiones pueden afectar proyectos, inversiones y el crecimiento futuro de la ciudad.