El embajador Diego Guelar analizó en la 99.9 el impacto geopolítico del encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping, destacó el fortalecimiento de China en la disputa global y aprovechó para lanzar una dura crítica al escenario político argentino. “Soy oficialista del rumbo, pero hay que discutir contenidos”, afirmó.

El embajador Diego Guelar consideró que la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping constituye “el encuentro político, económico y geopolítico más importante del año” y señaló que el principal beneficiado del acercamiento entre las dos potencias fue China. En diálogo con la 99.9, sostuvo que el encuentro deja señales positivas para el equilibrio mundial, aunque también aprovechó para trasladar el análisis al escenario político argentino, donde cuestionó con dureza la falta de contenido en los principales espacios.
“Este es el primer capítulo de un encuentro que se va a repetir el 24 de septiembre en Washington. Marca una continuidad y, además, muestra que Trump fue a buscar a China”, señaló. Para Guelar, el viaje tuvo un fuerte componente simbólico y político: “Esto es una opción pedida por Trump, por eso se realiza en Beijing”.
El ex embajador recordó que la relación entre ambos países venía de una fuerte escalada comercial iniciada por el mandatario estadounidense: “Trump declaró una guerra muy abrupta a China el 2 de abril con su decisión unilateral sobre aranceles. Incluso su propia Corte Suprema, con mayoría conservadora, le votó en contra. Hoy hay un enorme vacío legal y mucha incertidumbre”.
En ese contexto, destacó la presencia de las principales figuras del capitalismo global acompañando al presidente estadounidense: “Ese espectáculo de los 30 líderes tecnológicos y financieros más importantes del mundo viajando con Trump tiene impacto, pero ninguno de ellos necesita que le paguen el pasaje. Todos tienen negocios propios con China y son poderes autónomos”.
Para Guelar, el simbolismo fue contundente: “Xi Jinping terminó llevándolos al Palacio del Cielo, el monumento religioso más importante de China. Ese espectáculo es un triunfo chino”.
Su conclusión fue directa: “De este evento el gran ganador, además de Trump, es Xi Jinping”. Y fundamentó esa afirmación en cifras: “Se lanzó una guerra comercial hace un año y China exporta 3,5 trillones de dólares contra 2 trillones de Estados Unidos. La guerra comercial la está ganando China”.
Sin embargo, consideró que el dato más importante es otro: “Hay posibilidades de diálogo. En vez de acercarnos a una guerra, los dos grandes poderes pueden reunirse, acordar y vivir en paz”. Incluso imaginó un escenario global ideal: “Si China y Estados Unidos encabezaran una gran reunión internacional con Rusia, Ucrania, Irán, Israel y Europa, se podría avanzar hacia la paz en Ucrania y Medio Oriente. Parece un sueño, pero es posible”.
Luego la conversación giró hacia la política nacional y particularmente hacia el PRO. Allí Guelar fue especialmente crítico con el rumbo del partido fundado por Mauricio Macri.
“Tengo 20 años de PRO y creo que esta reacción es muy tibia, muy de campaña, muy de marketing”, disparó. Y agregó: “Macri equivocó el liderazgo. Entregó el PRO hace dos años y por eso vimos una gran migración: algunos se fueron a La Libertad Avanza y otros directamente a sus casas”.
Según el diplomático, el problema central es la ausencia de ideas: “Hace dos años que el PRO no dice nada. Todo esto que yo combatí durante años era guiarse por jefes de marketing sin contenido”.
En ese sentido cuestionó la falta de propuestas concretas sobre temas sensibles: “Pasó algo tan importante como la marcha universitaria y no hubo una posición seria. Yo soy producto de la educación pública y creo que hay que defenderla, pero con contenido”.
Incluso planteó una discusión polémica sobre el sistema educativo: “No existe la educación gratuita, siempre alguien la paga. Hay que discutir cómo se financia, cómo se evalúa a estudiantes y profesores, cómo se mide rendimiento”.
Pero la crítica se extendió a todo el sistema político: “Los posicionamientos electorales sin contenido son peligrosos porque hablan del vacío político”.
También se preguntó por la ausencia del radicalismo: “Es la fuerza territorial más importante de Argentina, tiene cinco gobernadores, más de 500 intendencias y fuerte presencia universitaria. ¿Dónde está? Está en la clandestinidad”.
Y dejó una de las frases más contundentes de la entrevista: “Cuando no hay contenidos aparece cualquier cosa”.
Aun así, Guelar aclaró su posición frente al gobierno nacional: “Yo me siento oficialista del rumbo por primera vez en Argentina”. Explicó que acompaña aspectos centrales como el equilibrio fiscal: “Toda la región ya entendió que no se puede gastar lo que no se tiene. Bolsonaro y Lula no discuten eso”.
Pero rápidamente aclaró que apoyar un rumbo no implica aceptar silencios: “Consolidarlo es discutir y poner la cara. La esencia de la democracia es esa. El silencio y el enanismo político no son democracia”.
Y cerró con una defensa de la educación como eje estratégico: “Sin educación no hay triunfo, ni para el país ni para las personas”.