Eduardo Jacobs: “La Argentina está tratando de entrar en el camino que puede llevarla a crecer y tener una productividad alta”

El economista analizó la baja de la mora bancaria y la recuperación de la recaudación como señales de una mejora gradual de la actividad. Advirtió que el país todavía debe reconstruir su mercado de capitales y recuperar la confianza para generar inversiones de largo plazo, después de décadas de inflación, defaults y ruptura de contratos.

El economista Eduardo Jacobs analizó en la 99.9 los últimos indicadores de la economía argentina y consideró que la baja de la mora bancaria y la recuperación de la recaudación tributaria son señales de que comienza a consolidarse una mejora de la actividad. “Lo que están previendo desde el Gobierno y el equipo económico, de que el próximo trimestre, el último trimestre del 26, viene muy bien, es un hecho y se está dando”, sostuvo.

Jacobs explicó que la economía atravesó una serie de dificultades que demoraron la recuperación, pero entendió que ese escenario empieza a cambiar. “Hubo una problemática, estos shocks que la Argentina está recibiendo. Llegó el coletazo hasta bien entrado el 26 y recién ahora está saliendo el sol de nuevo”, afirmó. En ese sentido, señaló que octubre marcó un quiebre respecto de la etapa anterior: “No caía la economía, pero no crecía fuerte. Ahora va a comenzar a crecer un poco más fuerte, de a poco”.

El economista vinculó esa perspectiva con los cambios estructurales que atraviesan distintos sectores. Como ejemplo, se refirió a la construcción y al modelo de inversión inmobiliaria que predominó durante dos décadas. “La gente ponía plata, le daba dinero a los desarrolladores para que hicieran edificios y así compraban más caro que el precio de mercado, pero sentían que el dinero no les desaparecía de las manos y no tenían que comprar dólar blue a dos veces el valor. Ese modelo se rompió, ya nadie está dispuesto a eso”, explicó.

A partir de ese cambio, consideró que deben aparecer inversiones genuinas, en las que los capitales financien proyectos y luego recuperen su inversión mediante la comercialización. “Empezaron a aparecer lentamente los capitales genuinos, después apareció el crédito, los créditos hipotecarios y los bancos empezaron a trabajar de banco. Toda esa concatenación de hechos positivos está comenzando a mostrar los efectos”, señaló. Sin embargo, aclaró que el sistema financiero todavía tiene un desafío importante: “Argentina prácticamente no tiene crédito. Seguimos sin un mercado de crédito y se tiene que ir conformando de a poco”.

Para Jacobs, uno de los problemas centrales es la pérdida de profundidad del mercado de capitales, que impide que las empresas puedan financiarse a largo plazo dentro del país. “Cuando al mercado le falta profundidad quiere decir que nadie se puede financiar a largo plazo en el mercado interno, porque no hay capitales expuestos a largo plazo”, explicó. En ese sentido, recordó que durante años los empresarios generaron recursos que terminaron fuera del circuito de inversión nacional: “La plata que había, los empresarios la fueron generando y se la llevaron. Se llevaron 400 mil millones de dólares en diez años. Esa plata no está”.

El economista relacionó esa situación con la ruptura de los contratos y la pérdida de confianza en la moneda y en el sistema financiero. Como antecedente, mencionó la eliminación de las AFJP y contrastó la experiencia argentina con la de Chile. “La diferencia es que hoy nosotros no tenemos nada. Seguimos con el fondo de la ANSES, que son 70 mil millones de dólares, y en el mismo período Chile juntó mil millones de dólares con el sistema de AFP”, afirmó. Y agregó: “Ellos sostuvieron los contratos, pagan las deudas. No es que Chile sea un paraíso, pero puede funcionar, puede tener un crédito a largo plazo”.

Jacobs advirtió que reconstruir ese mercado requiere recuperar una confianza que fue destruida por decisiones económicas sucesivas. “Tuvimos intentos por tener un mercado de capitales y todos fueron en vano, porque la inversión se los devoró y aparecieron las locuras como las expropiaciones, los defaults”, recordó.

Al profundizar sobre las consecuencias de la inflación prolongada, retomó una explicación del economista Liendo acerca de la forma en que los empresarios administraron sus ganancias durante décadas. “Con el régimen de alta inflación con el que Argentina convivió todo este tiempo, los empresarios tuvieron lo que él llama la acumulación aritmética. Es decir, hoy gano, este año gano, saco los dólares de lo que gané y me los guardo. Siempre invierto la misma plata; no es geométrica, no dejo las ganancias y voy creciendo”, describió.

Para Jacobs, esa conducta impidió que los recursos se reinvirtieran y generaran un proceso sostenido de expansión. “Cuando tenés una reproducción aritmética, el país no crece. Eso fue lo que ocurrió en la Argentina. El que juntaba algunos dólares los separaba, los guardaba, los metía en una cajita o compraba ladrillos. Pero eso no es cómo funciona el capitalismo”, sostuvo.

En contraposición, consideró que el país intenta avanzar hacia un esquema en el que las ganancias vuelvan a incorporarse al proceso productivo y permitan aumentar la inversión. “Ahora estamos tratando de entrar en ese camino, que es el que puede llevar a que la Argentina sea grande, tenga un nivel de productividad alto, podamos vivir bien y mejorar todas nuestras posibilidades a futuro”, expresó. De todos modos, aclaró que la transformación demanda tiempo y continuidad.

Sobre el final de la entrevista, Jacobs también cuestionó la tendencia a mantener el debate económico y político atrapado en las discusiones del pasado y en las divisiones partidarias. “El tema es construir a lo largo del tiempo y no estar todo el tiempo mirando para atrás”, planteó. En esa línea, se refirió a las dificultades para superar la grieta y consideró que el país necesita concentrarse en sostener un rumbo que permita recuperar la inversión, el crédito y el crecimiento.