El piloto de la tragedia de Carmelo había consumido droga antes del vuelo

Los peritos uruguayos determinaron que había consumido cocaína y alcohol.

accidente-aereo-en-CarmeloEl accidente aéreo en Carmelo que el 27 de mayo pasado provocó la muerte de cinco personas y lesiones graves en otros cuatro pasajeros fue ocasionado por una serie de equivocadas decisiones tomadas por el piloto, que volaba bajo los efectos del consumo de cocaína y alcohol.
Así lo determinó el informe final de la Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación (Ciaia), de la Fuerza Aérea de Uruguay. Se tomó en cuenta el resultado de la autopsia sobre el cuerpo de Leandro Larriera, de 44 años, piloto de Beechcraft B200 matrícula LV-CNT que había despegado aquella mañana del aeropuerto de San Fernando para cumplir con un viaje de negocios. Antes de llegar al aeropuerto de la costa uruguaya, que estaba cubierto por la niebla, se estrelló en el Río de la Plata.
El Departamento de Química y Toxicología de los Servicios Periciales del Instituto Técnico Forense de Montevideo definió: “Desconociéndose si el consumo es único o habitual, la dosis y la vía de administración utilizada, se sugiere que el piloto al mando consumió cocaína en las 24 horas anteriores a su fallecimiento. Se desconoce si la última dosis de cocaína fue con alcohol, pero que sí ha existido un consumo simultáneo de alcohol y cocaína”.
Para los investigadores aeronáuticos uruguayos, ese consumo de sustancias psicoactivas fue el factor determinante en el accidente en el que perdieron la vida Larriera, Gustavo Fosco, Fernando Sánchez, Facundo Alecha y Fernando Lonigro, estos últimos, ejecutivos de comunicaciones de varias empresas que viajaban a un evento comercial.
“El piloto inició el vuelo bajo los efectos de sustancias prohibidas, que afectan directamente el juicio profesional para una adecuada toma de decisiones, como así también su capacidad para percibir peligros y evaluar riesgos”, se indicó en el informe oficial, conocido ayer. Se detallaron como errores cometidos por el piloto una deficiente planificación del vuelo, mala evaluación de las condiciones de la ruta y problemas en la toma de decisiones.
El peritaje sobre la aeronave no encontró fallas, por lo que los investigadores se concentraron en el resultado de la autopsia y evaluaron los efectos que el consumo de cocaína puede ocasionar en un piloto. Eso remite a la notificación de la autopsia, en la que se señaló: “De acuerdo con los resultados puede afirmarse que el juicio profesional para una adecuada toma de decisiones por parte del piloto estaba afectado, como así también su capacidad para percibir peligros y evaluar riesgos”.
Según se reveló en el informe, minutos después del despegue en San Fernando “la aeronave quedó sumergida en la niebla” sin tenerse desde ese momento referencias visuales con la tierra. Larriera realizó un frustrado intento de acercamiento a la pista de Carmelo, buscó una segunda oportunidad y en ese momento se dio vuelta para comentar a uno de los pasajeros que buscaba “un hueco”. Segundos después, se estrelló.
En la recomendación final, los investigadores uruguayos aconsejaron a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) argentina, a su par de Uruguay y al sistema de aviación civil internacional que fortalezcan los controles sobre consumo de sustancias psicoactivas por parte de los pilotos.

“PÉRDIDA DE CONCIENCIA SITUACIONAL”

El informe de la comisión investigadora estableció que en la caída del Beechcraft B200 matrícula LV-CNT “los factores humanos y operacionales tuvieron una incidencia directa en el desarrollo del accidente, donde la complacencia y el exceso de confianza jugaron un rol importante, motivados a su vez por la ingesta de sustancias prohibidas antes del vuelo por parte del piloto al mando”.