La concejal de General Pueyrredón advirtió sobre la paralización de una obra clave de gas, cuestionó el pliego de transporte y reclamó medidas urgentes frente a los basurales clandestinos.

La concejal Vilma Baragiola volvió a poner en agenda una serie de problemáticas estructurales de Mar del Plata, con eje en la falta de infraestructura energética, el demorado pliego del transporte público y la gestión de residuos.
En relación al suministro de gas, recordó el impacto del corte sufrido el año pasado: “Esto arranca con el corte de gas que hubo el año pasado, que nos tuvo tres días para lograr volver a tener insumos en todas las redes del Partido de General Pueyrredón”. En ese marco, señaló en la 99.9 que existía una obra avanzada que permitiría mejorar el caudal: “Venía realmente como para decir ‘no faltaba casi nada’, pero a partir de 2023 se cortó y quedó en stand by”.
Baragiola remarcó las consecuencias concretas de esa paralización: “Es una pena enorme porque genera serios problemas por la falta de red y de caudal. Hay familias que siguen calefaccionándose con leña y el riesgo cierto de lo que ya vivimos el año pasado”. Además, subrayó la necesidad de terminar la obra en la Planta Compresora de Las Armas, que presentaba un avance del 80% cuando fue paralizada y se trata de una obra de competencia nacional: “Era una obra de energía de Nación, por eso lo trabajamos en su momento con el gobierno de Mauricio Macri”.
Ante este escenario, indicó que se están impulsando acciones desde el Concejo Deliberante: “Estamos tratando de visibilizar el tema, hicimos pedidos de informe y buscamos que esto no tenga color político. Es una necesidad urgente para toda la ciudad”. También adelantó gestiones institucionales: “Se está trabajando para que desde el Concejo se gestione ante Nación la posibilidad de reanudar y culminar la obra”.
En paralelo, la edil se refirió al demorado pliego del transporte público, que lleva años sin resolución. “Tenemos un pliego desde 2020-2021 que trabajamos con más de 120 instituciones. Ahora hay que ver si esto es serio o si es para entretenernos”, advirtió. En ese sentido, planteó la necesidad de actualizar el sistema: “Los tiempos han cambiado, la pandemia modificó la movilidad y hay menos pasajeros, además de nuevas formas de transporte”.
Uno de los puntos más críticos que señaló es la incorporación de obras dentro del esquema de concesión: “No estoy de acuerdo con que los nodos de transbordo sean parte de la inversión de las empresas. Eso debería hacerlo el municipio, porque después impacta en el costo del boleto”. Y fue contundente: “Todo lo que encarezca el pasaje es una locura, el Estado tiene que hacerse cargo”.
Asimismo, expuso problemas de cobertura en zonas en expansión: “Hay barrios como el Procrear del sur que no tienen un micro que entre. La gente tiene que caminar hasta la ruta”. En ese sentido, reconoció la falta de planificación urbana: “No se ha planificado y el crecimiento muchas veces fue en contra de la propia ciudad”.
Pese a las dificultades, insistió en la necesidad de avanzar: “No se puede seguir prorrogando, necesitamos un sistema de transporte que dé respuesta. Hoy hay muchos reclamos por frecuencias, por aplicaciones que no funcionan y por la calidad del servicio”.
Finalmente, abordó la problemática de los residuos y los basurales clandestinos, donde planteó una estrategia integral: “Estoy trabajando en una propuesta que tiene una pata educativa, con charlas en escuelas, y otra de control y sanción”. Además, apuntó a la responsabilidad compartida: “Hay vecinos inescrupulosos que tiran basura donde no quieren verla en su casa, y eso genera mugre, ratas y un problema sanitario”.
También adelantó que el vencimiento del contrato de recolección abre una oportunidad: “Hay que trabajar con la empresa y con el municipio para mejorar el sistema y evitar que estos basurales vuelvan a formarse”.
Con estos ejes, Baragiola planteó la necesidad de decisiones políticas concretas: “Son temas que no pueden esperar más, porque afectan directamente la calidad de vida de los vecinos”.