Gustavo Zorzoli: “Tenemos a los chicos dentro de la escuela aprendiendo poco o muy poco”

El educador analizó el deterioro de los aprendizajes en la Argentina, advirtió sobre las dificultades en matemática desde la primaria y cuestionó la formación docente. “Solo uno de cada diez chicos termina la secundaria en tiempo y forma, con conocimientos básicos de matemática y lengua”, señaló al referirse a los obstáculos que enfrentan los estudiantes para ingresar a la universidad y al mundo laboral.4

El educador Gustavo Zorzoli advirtió en la 99.9 sobre el deterioro sostenido de la educación argentina y la pérdida de conocimientos básicos en los distintos niveles del sistema. “La declinación se viene produciendo desde hace más de 20 años. Cada prueba internacional nos muestra que estamos un poco peor”, afirmó. Y remarcó que el problema no se limita a la comparación con otros países: “Solo de observar nuestro propio rendimiento a lo largo del tiempo comprobamos que chicos y chicas cada vez rinden un poco menos. Entre lo malo estamos empeorando”.

Zorzoli sostuvo que las dificultades se manifiestan tanto en la escuela primaria como en la secundaria. Mencionó las evaluaciones internacionales PISA, las pruebas de la UNESCO y las evaluaciones Aprender, que permiten observar las falencias en distintas etapas de la trayectoria educativa. “Cuando miramos PISA, miramos a nuestros chicos de 15 años, pero cuando UNESCO toma la prueba también comprobamos que esto se produce en primaria. Y cuando el propio país, a través de las pruebas Aprender, toma sus evaluaciones, comprobamos nuevamente que nuestra situación es muy complicada”, explicó.

Al referirse específicamente a la matemática, señaló que se trata de una disciplina con características particulares, cuyo aprendizaje resulta determinante para acceder a otros conocimientos. “Es un lenguaje muy específico. No tiene que sorprender que tengamos jóvenes y adultos a los cuales se les da muy bien y a otros muy mal”, indicó. Sin embargo, advirtió que las dificultades adquieren una dimensión mayor porque la matemática no es solamente una materia más dentro del programa escolar.

“Lengua y matemática son las dos llaves que tienen un posicionamiento muy particular. La matemática también es un instrumento para entender otras disciplinas, porque sirve de modelo para explicar muchos fenómenos físicos, químicos y económicos. No entender esta disciplina te corta el camino hacia otro tipo de conocimiento”, sostuvo. También señaló que las dificultades pueden comenzar durante los primeros años de escolaridad y consolidarse con el paso del tiempo, cuando algunos estudiantes empiezan a considerar que la matemática es una materia que simplemente les resulta imposible.

Para Zorzoli, la formación docente constituye otro de los puntos centrales que deben abordarse para revertir la situación. “Es una de las piedras angulares de la gestión”, afirmó. En ese sentido, consideró que la profesión docente viene atravesando un deterioro prolongado, tanto por la pérdida de reconocimiento social como por las condiciones salariales y la calidad de la preparación profesional. “Hay una pérdida en la calidad de la formación de los docentes que están en servicio. Tenemos aquí un problema importante, estructural y bastante difícil de resolver”, advirtió.

El educador también puso el foco en la transición entre la escuela secundaria y la universidad, donde las falencias acumuladas durante años se hacen evidentes. Según señaló, distintos estudios muestran que apenas uno de cada diez estudiantes logra completar la secundaria en tiempo y forma y con conocimientos básicos de matemática y lengua. “La inmensa mayoría de nuestros adolescentes termina la escuela secundaria sin estas herramientas, que son esenciales para seguir estudios superiores y también para incluirse en el mundo del trabajo”, manifestó.

Esa falta de preparación genera dificultades cuando los jóvenes ingresan a las universidades, tanto públicas como privadas, donde deben adaptarse a exigencias académicas diferentes. “Nuestros chicos y chicas llegan a esos estudios universitarios con un déficit de conocimiento matemático que les hace muy cuesta arriba incorporarse a un formato de educación muy diferente al de la escuela secundaria”, explicó. Y agregó que se encuentran con niveles de exigencia a los que no están acostumbrados, una situación que contribuye a que muchos terminen abandonando sus carreras.

La problemática también tiene consecuencias sobre las posibilidades de cubrir puestos laborales calificados en sectores como la minería, el petróleo y otras actividades vinculadas con las ciencias y la tecnología. “Cuando hablás de esas posiciones calificadas, muchas están vinculadas a las ciencias básicas, donde el conocimiento matemático, físico y químico son herramientas esenciales. Incluso en los puestos de trabajo más técnicos, el conocimiento matemático aparece casi adherido a esa técnica, y nuestros chicos no lo tienen”, señaló.

Como ejemplo, Zorzoli citó los resultados de la última prueba PISA mencionada durante la entrevista. “Ocho de cada diez pibes no pueden resolver problemas de matemática que involucran lo que llamábamos antes la regla de tres simple, o el cálculo de perímetros, áreas y volúmenes”, afirmó. Para el educador, estos resultados reflejan la magnitud de las dificultades que enfrenta el sistema para garantizar aprendizajes elementales.

Además, cuestionó que el debate educativo se haya concentrado durante años en las deficiencias de la escuela secundaria, mientras que los problemas también se profundizaron en la primaria. “Hace una década le echábamos la culpa a la escuela secundaria, porque venía de un modelo de principios del siglo XX. Pero lo que nos pasa hoy es que la escuela primaria ha dejado de darle a los chicos las herramientas básicas del alfabeto”, sostuvo.

En ese sentido, advirtió sobre las dificultades de alfabetización y comprensión lectora que arrastran muchos estudiantes. “Hoy tenemos chicos que terminan tercer grado y la mitad de ellos no sabe leer y escribir. Hay que resolver esta cuestión de forma apremiante. Terminan sexto grado y no pueden comprender un texto acorde a su edad”, expresó. Según explicó, quienes llegan a la secundaria sin esas herramientas deben afrontar un nivel de complejidad mayor, con numerosos profesores y distintas disciplinas a lo largo de la semana.

Finalmente, Zorzoli planteó una contradicción entre la expansión de la escolarización y los resultados de aprendizaje. Si bien destacó que la Argentina tiene una de las tasas más altas de asistencia a la escuela secundaria en Latinoamérica, advirtió que esa inclusión no se traduce necesariamente en conocimientos suficientes. “Hemos incorporado enormes cantidades de chicos a la escuela y está muy bien. Pero, al mismo tiempo, somos uno de los países en los cuales el porcentaje de chicos con niveles aceptables de aprendizaje en matemática y lenguaje es de los más bajos”, concluyó. Y sintetizó su diagnóstico con una frase contundente: “Tenemos a los chicos dentro de la escuela aprendiendo poco o muy poco”.