El caso ocurrió en barrio Convivencia, en la ciudad de Salta, y la Justicia analiza si hubo antecedentes de violencia. Los abuelos paternos denunciaron que venían alertando sobre el riesgo y piden la custodia del hermano menor.

Un nene de dos años murió tras sufrir graves lesiones en un presunto caso de maltrato infantil. Por este caso, la madre, de 19 años, y el padrastro, de 32, quedaron detenidos mientras la Justicia investiga las circunstancias de la muerte.
El hecho ocurrió este lunes en la noche en el barrio Convivencia, en el sudeste de Salta capital.
La primera versión que dio la madre de la víctima, identificada como Thiago Altamirano, fue que se había caído de la cama. Sin embargo, las lesiones internas que detectaron los médicos derivaron en la intervención inmediata de la Fiscalía Penal de turno.
El oficial Juan Posadas, del área de Prensa de la Policía de Salta, informó a Gente de Salta que el lunes, pasadas las 22, se solicitó una ambulancia con urgencia en el domicilio donde vivía el menor.
Thiago fue trasladado primero al Hospital papa Francisco y luego derivado al hospital Materno Infantil, donde ingresó sin signos vitales debido a la gravedad de los golpes.
La causa quedó en manos de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, que deberá determinar cómo se produjeron las lesiones y la causa de muerte. Se esperan estudios complementarios para esclarecer qué ocurrió antes del traslado y si hubo episodios previos de violencia.
El testimonio de los abuelos y los antecedentes de denuncias
Los abuelos paternos de la víctima se presentaron este martes en la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia para pedir el resguardo del hermano menor de Thiago, un bebé de 10 meses.
Según relataron a la prensa, la madre del niño, identificada como M.M., aseguró en un primer momento que su hijo se había caído de la cama, pero tras la evaluación médica, se detectaron lesiones internas, y un informe del hospital advirtió sobre un “antecedente de traumatismo previo”. Estas pruebas derivaron en las detenciones.
“Pasó lo que no queríamos que pasara, mi nieto de dos años falleció a manos de la madre y la pareja de ella, a golpes”, contó Marta, la abuela, al diario citado. También denunció que la Justicia salteña había favorecido a la madre a pesar de un presunto historial de maltrato. “Prácticamente nosotros criamos a los bebés y la Justicia nos los sacó de la mano cuando sabían bien que la madre es adicta y alcohólica. Venimos denunciando desde 2025 y la Justicia no hizo nada, esperó a que pase esto”.
La mujer detalló que hace tres meses, la madre denunció al padre de los chicos y desde entonces perdieron todo contacto con sus nietos. “Ella le hizo una denuncia falsa a mi hijo para que no viéramos el maltrato que sufrían”, afirmó.
Sobre la noche del hecho, la abuela relató: “Ella llamó a la ambulancia y dejó tirado al bebé en el hospital, ni un animal hace eso con sus cachorros. Creo que estaba tomada, lo dejó y se fue. A nosotros nos avisó la policía”.
El abuelo, por su parte, aseguró que había realizado tres denuncias el año pasado porque veía a su nieto en peligro, pero que la Justicia priorizó la versión de la madre. “No se venía haciendo ningún seguimiento, el asistente social decía que iba, pero no sé qué informes presentaba en el juzgado, es todo mentira. Si no, mi nieto estaría vivo”, lamentó.
También contó que el viernes pasado estaba prevista una mediación por la tenencia de los chicos, pero la madre nunca se presentó. “Nunca escucharon a mi hijo, él tiene las denuncias”, agregó.
Los abuelos reclamaron la custodia del hermano menor de Thiago, de 10 meses. “No queremos que haya otro Thiago, otro bebé u otro niño que no se sabe defender. ¿Por qué la Justicia es así? Tiene que haber más ayuda para los padres y no escuchar nada más a las madres porque son mujeres, hay muchos padres que están pasando esto mismo”, expresó el abuelo.
La abuela lamentó que cuando fue a pedir un régimen de visitas como abuelos, la Justicia también se los negó, argumentando que la madre “había sido víctima de la sociedad porque se había tenido que criar en un hogar y ella tenía derechos”, y sentenció: «La Justicia estuvo más para ella que para los chicos”.
El caso quedó a cargo del fiscal Daniel Espilocín, de la Fiscalía Unidad de Graves Atentados Contra las Personas (UGAP).