Eva denunció que la Justicia de Familia avanza hacia la adopción de su hijo tras un accidente doméstico ocurrido hace nueve meses. Asegura que nunca existieron pruebas de maltrato, cuestiona el accionar judicial y reclama que le permitan revincularse con el niño.

Una vecina marplatense identificada como Eva decidió hacer pública una situación que define como “desesperante”. A nueve meses de que su hijo de dos años fuera separado de su cuidado tras sufrir un accidente doméstico que le provocó dos fracturas de cráneo, denuncia que la Justicia de Familia pretende avanzar con su adopción y que se le impide mantener un vínculo normal con el niño.
“Yo ahora alzo la voz porque esto ya me sucedió antes. Tengo una hija adoptada que no veo. Ahora vuelve a repetirse la historia, pero con una diferencia: este hijo está siendo vendido”, afirmó durante una entrevista en la FM 99.9.
Según relató, todo comenzó el 16 de septiembre, cuando su hijo sufrió un accidente en el hogar que derivó en una internación en el Hospital Materno Infantil. “Mi hijo tuvo dos fracturas en la cabeza producto de un accidente casero. Cuando llegaron al hospital y se enteraron de que yo tenía otra hija adoptada, ahí empezó todo de nuevo”, aseguró.
Eva contó que permaneció junto a su hijo durante la internación y que una situación ocurrida en el hospital fue la que despertó sus sospechas. “Había una chica de limpieza que me dijo: ‘Quedate tranquila que tu hijo no va a entrar a quirófano, está abriendo los ojos’. Pero después me advirtió que había visto a dos personas que parecían ser padres adoptivos observando a mi hijo”, recordó.
Desde entonces, sostiene que la posibilidad de una adopción aparece de manera recurrente en las actuaciones judiciales. “La jueza no deja de nombrar a los padres adoptivos una y otra vez. Yo le muestro que tengo alquiler, que estoy haciendo tratamientos, que estoy bien, que puedo recuperarlo, pero siguen hablando de adopción”, señaló.
La mujer identificó a la magistrada interviniente como Clara Obligado, titular del Juzgado de Familia N°5. “Ella me ha dicho en las audiencias que no me va a dejar ver a mi hijo”, denunció.
También cuestionó la actuación de su defensor oficial. “Tengo un defensor de la Defensoría N°2, Leandro Domecq Chantry. En una audiencia se quedó sentado al lado mío y no habló. Después le pregunté por qué no me defendía y me respondió que no se podía hacer nada y que aceptara la adoptabilidad. Estamos hablando de mi hijo”, lamentó.
Uno de los puntos centrales de su planteo es que, según afirma, nunca existieron pruebas que acreditaran maltrato o violencia hacia el niño. Para sostener esa posición, explicó que obtuvo la historia clínica del menor y la hizo revisar por otro profesional.
“Fui al Materno, pedí la historia clínica y la llevé a un pediatra para que me explicara qué decía. Me respondió que mi hijo tenía lesiones compatibles con el accidente de ese día y que no había ningún otro golpe ni signos de violencia en su cuerpo”, aseguró.
Además, describió las condiciones en las que el niño ingresó al hospital. “Entró bañado, con ropa limpia, zapatillas, las uñas cortadas. Cuando lo revisaron me preguntaron si iban a salir a pasear. Les dije que no, que él siempre estaba así. No tenía hematomas ni ninguna marca en el cuerpo”, remarcó.
Eva también destacó que durante los encuentros supervisados que mantuvo con el niño pudo percibir el fuerte vínculo afectivo que conservaban. “Tuve ocho encuentros. En los últimos se iba enojado, le costaba separarse de mí. Yo le decía que fuera con sus amiguitos y las cuidadoras tenían que alzarlo porque se ponía duro y no quería caminar. Él no quería irse”, relató.
La mujer insiste en que detrás del expediente existen irregularidades que todavía no han sido aclaradas. “Hay una denuncia en la DDI, hay faltantes de documentación, ocultamiento de información y muchas cosas que no cierran”, afirmó.
Tras nueve meses de proceso judicial, el próximo lunes tendrá lugar una audiencia que considera decisiva. “Me dieron la audiencia final para el 29 a las 10 de la mañana. Ahí me van a decir si voy a poder ver a mi hijo, si va con una tía o si va a ser adoptado”, explicó.
Mientras espera esa resolución, Eva sostiene que continuará reclamando públicamente por su derecho a recuperar el vínculo con el pequeño. “Estamos hablando de un hijo que necesita un abrazo con su mamá”, concluyó.