El abogado que representa a Hugo García, padre de Sebastián, cuestionó que todavía no existan elementos objetivos suficientes para determinar qué ocurrió durante el episodio en el que murió el adolescente de 16 años. Tras la decisión de otorgarle prisión domiciliaria al comerciante Ulises Cristiano, señaló que esperan nuevas cámaras y pericias para esclarecer la secuencia.

El abogado Mauricio Varela, representante de Hugo García, padre de Sebastián, el adolescente de 16 años que murió durante el episodio ocurrido en Mar del Plata, aseguró que la investigación todavía presenta interrogantes centrales sobre la secuencia de los hechos. En diálogo con la 99.9, se refirió además a la decisión judicial de otorgarle prisión domiciliaria al comerciante Ulises Cristiano, quien permanece imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Varela explicó que García recurrió a su estudio atravesado por el dolor de haber perdido a su hijo y por las dudas que le generan las versiones difundidas sobre lo ocurrido. “Él viene con todo el dolor de haber perdido el hijo, con todo lo que se venía diciendo en las noticias, de que su hijo supuestamente había ido a robar. Y es algo que al hombre no le cierra completamente, él no cree que su hijo haya tomado ese tipo de conductas”, relató.
El abogado remarcó que el padre de Sebastián no busca inicialmente una confrontación con el comerciante, sino conocer qué ocurrió realmente. “No es que vayamos contra la persona que está inculpada, sino que esperemos los resultados de la investigación y que veamos lo que realmente sucedió”, explicó. En ese sentido, sostuvo que García también está dispuesto a aceptar las consecuencias si se determina que su hijo participó de un delito, pero que necesita contar con elementos objetivos para conocer la verdad.
Varela señaló que, según la hipótesis que maneja la defensa de Cristiano, el comerciante habría sido abordado con fines de robo, aunque advirtió que todavía no existe prueba suficiente que permita confirmar esa versión. “Todavía no hay prueba objetiva que demuestre cómo fueron los hechos”, afirmó. Agregó que la situación procesal actual mantiene al comerciante imputado por “un homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, aunque la jueza resolvió modificar la modalidad de detención y otorgarle arresto domiciliario.
Uno de los puntos que el abogado considera determinantes es el material de las cámaras de seguridad. Según explicó, existen nuevos dispositivos que la DDI habría identificado y que podrían incorporarse a la causa. “Al parecer en la brevedad se van a acercar nuevos dispositivos de cámaras que la DDI señaló tener, pero todavía no haberlo proveído en la causa y ahí veremos cómo fue que se sucedieron estos hechos”, indicó.
Varela también puso el foco en las imágenes que ya fueron incorporadas al expediente y en la cantidad de disparos registrados. Según relató, las cámaras del COM permiten escuchar una secuencia de siete detonaciones, mientras que en el lugar fueron encontradas siete vainas. “Se escucha una secuencia de disparos que se condice con las vainas que se encontraron en el lugar, no se escucha ningún otro disparo, así que parece que todos los disparos salieron del arma del comerciante”, sostuvo.
El abogado reconoció que se realizaron pericias destinadas a determinar si los jóvenes que participaron del episodio tuvieron contacto con armas de fuego, aunque todavía no se conocen los resultados. “Se hicieron esas pruebas, todavía no hay resultado, pero yo estoy convencido de que van a arrojar resultado negativo”, manifestó, aunque aclaró que se estaba adelantando al resultado de una prueba que todavía debe ser incorporada formalmente a la investigación.
Otro de los interrogantes está relacionado con las restantes personas que habrían participado del episodio. Varela confirmó que las cámaras permiten establecer que eran seis jóvenes y explicó que la defensa intentó acceder a la versión de uno de ellos, que resultó herido y es menor de edad. “No podemos dar con el resto de las personas que estaban ahí. Solamente nos hemos intentado comunicar con uno de ellos, que fue una persona que resultó herida, también menor de edad y bastante reticente la información que nos dan”, explicó.
En ese sentido, consideró relevante que las investigaciones que llevan adelante los fiscales de mayores y menores puedan avanzar coordinadamente. “Extraoficialmente tomé conocimiento de que están trabajando los dos fiscales”, señaló, y agregó que el objetivo central debe ser “conseguir las pruebas, conseguir las cámaras”, porque ese material podría resultar “clarificador” para determinar qué ocurrió durante el enfrentamiento.
Varela también señaló una particularidad que considera relevante dentro de la investigación: hasta el momento no existe una imputación formal por el supuesto robo contra el comerciante. “Por ahora no tienen a nadie a quien imputar del delito de robo”, afirmó. Según explicó, la única versión que sostiene que los jóvenes intentaron abordar la camioneta corresponde al tío del comerciante, mientras que el propio Cristiano no habría presentado una denuncia por ese hecho y todavía no existen imágenes que permitan observar directamente ese momento.
Finalmente, el abogado volvió a referirse al padre de Sebastián y a la razón por la que decidió asumir su representación en una causa atravesada por una fuerte tensión social. “A nosotros nos conmovió la historia que nos contaba el padre y por eso aceptamos el reto de estar en un lado donde la sociedad desprestigia nuestro trabajo”, expresó. Y resumió el objetivo de su intervención: “Solo quiere saber, porque si la versión es como se viene ventilando, él sabe que perdió a su hijo y que son las consecuencias de un accionar delictivo. Y si no fueron así, por supuesto que entiendo que querrá que se haga justicia”.