“No vas a poder retirar la moto si pretendés sacarla con el mismo caño de escape”, propuso Vilma Baragiola

La concejal presentó un proyecto para endurecer las sanciones contra motos y autos con escapes no homologados. Plantea el secuestro del vehículo, el retiro obligatorio del caño de escape ilegal, su posterior compactación y la creación de un registro de infractores reincidentes.

Ante el crecimiento de las maniobras protagonizadas por motociclistas con escapes modificados y el impacto que generan tanto en la convivencia como en la seguridad vial, la concejal Vilma Baragiola impulsa una modificación de la ordenanza vigente para endurecer las sanciones y ampliar su alcance a todo tipo de vehículos que circulen con caños de escape no homologados.

En diálogo con la 99.9, explicó que la ordenanza vigente, aprobada en 2022, requiere una actualización. “Vemos que hay que profundizar todo lo que tiene que ver con las sanciones y ampliarla tanto a motos como autos, a todo tipo de vehículos que utilicen caños de escape que no sean homologados”, señaló.

La iniciativa propone que, al detectarse una infracción, el vehículo sea secuestrado y que el propietario no pueda retirarlo hasta reemplazar el escape ilegal por uno reglamentario. “Más allá de los papeles que tenés que presentar para demostrar la propiedad y de las multas que tengas que pagar, vas a tener que llevar un mecánico con un caño de escape que esté dentro de la ley, porque el caño no homologado se retira y luego se compacta”, explicó.

La edil indicó que el proyecto también contempla la compactación de los escapes ilegales acumulados en los depósitos municipales. “La compactación es lo que estoy pidiendo: acumulemos los caños de escape no homologados y compactémoslos. Se terminó, no salen más, porque si no, no damos más”, sostuvo.

Baragiola recordó además que existe una ordenanza desde 2016 que permite la compactación de vehículos secuestrados y afirmó que actualmente el municipio prepara una nueva etapa del proceso. “Tengo entendido que ya hay fecha para una nueva compactación”, indicó.

Más allá de la cuestión del tránsito, la concejal remarcó que el problema también afecta la salud y la convivencia. “No solamente exasperan al que conduce un vehículo y de golpe se encuentra rodeado por una manada de motos sin saber cómo termina esa película, sino que también perjudican a personas con autismo y otras discapacidades para las que estos ruidos representan un enorme problema”, advirtió.

Por ese motivo, también propone incorporar mediciones digitales de sonido en los controles, ya que algunas motocicletas salen de fábrica con escapes cuyos niveles de ruido se encuentran al límite de lo permitido. “Hay motos que vienen originales y generan dudas sobre si están dentro o fuera de la normativa. Por eso también pedimos medición digital en los operativos”, explicó.

Durante la elaboración del proyecto, Baragiola analizó legislación nacional e internacional y encontró antecedentes en países como Colombia y distintas naciones de Centroamérica. “En Colombia, por ejemplo, incorporan registros de infractores, endurecen las multas e incluso llegan a la posibilidad de retirar la licencia de conducir. Nosotros tomamos varias de esas experiencias”, comentó.

La propuesta incluye además la creación de un registro de personas sancionadas por utilizar escapes ilegales, con multas progresivas para los reincidentes, y la intervención de Inspección General sobre los comercios que comercializan o instalan este tipo de caños de escape.

“También pedimos que se puedan recibir denuncias sobre los lugares donde los venden o los colocan, porque muchas veces cuando llegás ya no encontrás nada y eso dificulta cualquier inspección”, explicó.

Para Baragiola, el fenómeno trasciende la contaminación sonora y forma parte del escenario de inseguridad que atraviesa la ciudad. “Cuando ves motos tirando chispas, trasladando criaturas, circulando con alcohol encima o rodeando vehículos, eso también altera la tranquilidad de quienes viven y transitan por Mar del Plata”, afirmó.

Finalmente, la concejal subrayó que la Provincia de Buenos Aires también debe avanzar con una legislación específica sobre la fabricación y comercialización de estos escapes, aunque aclaró que los municipios cuentan con herramientas para actuar dentro de sus competencias. “No podés ir por encima de una ley, pero sí podés marcar dentro de tu distrito hasta dónde se puede y hasta dónde no se puede. Hay que empezar a ordenar la cancha”, concluyó.