Pablo Sánchez: “La violencia que vimos es consecuencia de siete años sin decisiones políticas sobre las apps”

El presidente de la Sociedad de Conductores de Taxis, Pablo Sánchez, responsabilizó al poder político por los incidentes ocurridos durante el debate sobre la regulación de las aplicaciones de transporte. Aseguró que el conflicto se agravó por la falta de controles, cuestionó el incumplimiento de la normativa vigente y advirtió sobre los riesgos de un sistema sin límites ni regulación.

La sesión donde se debatía el futuro de las aplicaciones de transporte en Mar del Plata terminó envuelta en tensión, gritos y enfrentamientos. Para Pablo Sánchez, presidente de la Sociedad de Conductores de Taxis, lo ocurrido era una consecuencia previsible de años de indefiniciones políticas. En diálogo con la 99.9, lamentó profundamente los incidentes y aseguró que el sector taxista había concurrido con la intención de debatir ideas y propuestas.

“Estamos con mucha ansiedad por este tema, con la posibilidad de debatir frente a frente las ideas y exponer nuestras verdades, las sugerencias más sensatas y más justas. Pero cuando la gente no está acostumbrada a debatir y no sabe comportarse, todo se desmadró lamentablemente”, expresó.

Sánchez destacó que los dirigentes del sector habían intentado evitar una situación caótica: “Los taxistas estábamos separando una situación complicada y otros se dedicaban a pelear y confrontar. Lamentamos profundamente que no comprendan cómo es el ámbito de discusión e intercambio de ideas. Los ánimos se pueden caldear, pero ahí es cuando hay que mostrar temple y saber diferenciar las cosas”.

El dirigente coincidió además con quienes señalan que la raíz del problema está en la falta de decisiones políticas. “Hay una reglamentación que un intendente en campaña avaló, dijo que la iba a cumplir y después cambió sobre la marcha. Hasta el día anterior de ese cambio tenía una relación perfecta con nosotros, se cumplían los controles y después dejó de hacerlos”, indicó.

En ese sentido, recordó que desde hace años vienen planteando alternativas sin obtener respuestas: “Hace siete años que venimos pregonando estos problemas. Primero dijimos que había que dar más licencias de taxi y de remises porque desde 1981 no se entregaban más. No nos hicieron caso. Después dimos nuestras razones para la implementación de las apps y tampoco nos escucharon”.

Para Sánchez, la fragmentación política también quedó expuesta en el debate actual. “Hoy hay cinco proyectos de ordenanza distintos. Incluso dentro del bloque oficialista tienen posturas diferentes y no se ponen de acuerdo entre ellos. Esto era una situación que se iba a desmadrar”.

Respecto de la competencia con las plataformas digitales, el presidente de la entidad insistió en que el principal problema es la falta de límites. “Si permitís que 15.000 personas hagan esta actividad sin ningún tipo de control, esto es como una pizza de ocho porciones. Si comen tres, comen medianamente bien; si se sientan catorce, no come nadie. Se reparten migajas”, graficó.

Según explicó, la cantidad de viajes disponibles en una ciudad es limitada y debe existir una planificación acorde. “Siempre se hace así en todas partes del mundo. Para determinada cantidad de habitantes hay determinada cantidad de vehículos afectados al transporte. Cada municipio es responsable de administrar su transporte público. No es un capricho de los taxistas de Mar del Plata, es una realidad internacional”.

Sánchez remarcó además que la crisis laboral de la ciudad no puede resolverse cargando todo el peso sobre el transporte de pasajeros. “La situación laboral es penosa y nosotros no podemos ser la rueda de auxilio de todo el trabajo de Mar del Plata”, afirmó.

También cuestionó lo que considera una doble vara en el cumplimiento de las normas. “La ley se cumple para algunos y para otros no. Lo vimos con La Saladita: un día la levantaron y dejaron a mucha gente sin trabajar porque estaba mal vista. Acá advertimos exactamente lo mismo”.

Otro de los puntos que señaló fue la migración de choferes hacia las aplicaciones. “Ahora tenemos falta de choferes porque muchos se compraron su autito y se fueron a trabajar a las apps. Los choferes de aplicaciones no vienen de Harvard ni de Massachusetts; el 90% son ex choferes de taxi”, sostuvo.

Además, expresó preocupación por la seguridad. “No sabemos en qué condiciones sale a trabajar mucha gente. Hace pocos meses hubo una muerte porque una persona que hacía esta actividad circulaba en contramano. Hay infinidad de casos que no trascienden porque los autos no están identificados”.

Finalmente, criticó el discurso que presenta a las aplicaciones como una opción más segura. “Te han vendido que es más seguro viajar en un auto con vidrios polarizados, sin identificación, sentado adelante, que hacerlo en un taxi perfectamente identificado, con licencia, número de empresa y todos los controles. Fijate hasta dónde llegó el marketing. Te mienten descaradamente”, concluyó.

Para Sánchez, el problema no es desconocer la necesidad de trabajo ni la demanda de transporte. “Hay necesidad de trabajo y hay necesidad de transporte, eso no lo negamos. Lo que no quieren hacer es poner reglas claras”, sentenció.