Aunque estas legumbres aún no son aptas para el consumo humano, el experimento representa un paso importante hacia la producción de alimentos en futuras bases humanas en la Luna o en Marte.
Los resultados de un estudio liderado por el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG) abren nuevas vías para desarrollar terapias personalizadas dirigidas a pacientes con tumores del sistema nervioso central