“Para nosotros fue un día de justicia”

María Luján Rey ha sido una de las madres que ha encabezado la lucha por una condena para los responsables de la Tragedia de Once. Ayer, con el fallo judicial, encontraron un bálsamo para su lucha: “es esperanzador para la sociedad en general saber que este no es el país donde nunca nadie va preso y nunca pasa nada”, dijo en la 99.9.
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El fallo que se dio a conocer ayer respecto de la Tragedia de Once fue una bocanada de aire fresco para el grupo de familiares que tanto peleó por llegar al día de ayer y escuchar la condena. También debe ser un motivo de celebración para todo el país, porque se derribó una barrera que antes no se había pasado.
María Luján Rey, madre de Lucas Menghini, fue una de las personas que encabezó esta inagotable lucha que hoy encuentra su recompensa: “para nosotros fue un día de justicia, importante y lleno de emociones. Lo que más sentimos fue orgullo de llegar hasta ese momento histórico, no sólo por nosotros, sino por todos los argentinos. Esperamos un país donde los corruptos sean condenados y seguiremos peleando para que las condenas queden firmes y las sentencias sean de cumplimiento efectivo en la cárcel”, anticipó en la 99.9.
Por otro lado, más allá de que todavía no se ha completado la lucha, prefirió ver el aspecto positivo que tiene el fallo: “es el momento de ver el vaso medio lleno. Hemos logrado algo que nunca se ha visto en nuestro país, un funcionario de un gobierno en ejercicio sentado en el banquillo de los acusados y que se lo condene a 8 años. Fue una pelea despareja y hemos respetado siempre a la justicia”, destacó.
La corrupción mata y la Tragedia de Once es un ejemplo claro de ello, por eso María Luján habló de la importancia de esta decisión de la justicia: “llegarán los momentos de las apelaciones donde mostraremos todos nuestros desacuerdos, pero hoy la sociedad merece festejar que se le puso una fecha de fin a la impunidad que amparó y permitió que crezca la corrupción”.
Lejos de pensar que han cumplido con su labor, saben que tendrán que seguir recorriendo los pasillos de tribunales. “sentimos que con el fallo de ayer se cierra una etapa. Sabemos que esto sigue porque la justicia ordenó investigar la responsabilidad del ex Ministro Julio De Vido, pero creo que es esperanzador para la sociedad en general saber que este no es el país donde nunca nadie va preso y nunca pasa nada”.
El precedente que se ha dejado ahora es de los más grandes en la historia argentina, porque como bien lo definió María Luján Rey: “ahora sabemos que un grupo de familiares desde el dolor puede generar un fallo como el de ayer. Una de las razones es que la verdad estuvo siempre de nuestro lado y la otra, y fundamental, fue el apoyo del cuerpo social de nuestro país que estuvo y nos sostuvo”.
Se trata sólo de uno de los tantos casos donde la justicia debe llegar prontamente por la gravedad de lo sucedido. Detrás del dolor los familiares de las distintas víctimas estuvieron apoyando a quienes atravesaron este juicio: “ayer estaban con nosotros familiares de Cromañón, de las inundaciones de La Plata, familiares de víctimas de la AMIA y cuando escuchaba que se condenaba a Juan Pablo Schiavi pensaba que esa condena era un poco también para todos ellos que están esperando por justicia”.
Los tiempos se acortaron, la justicia actuó rápido y todo quedó en evidencia rápidamente. También un ejemplo más de que, a veces, cuando se quiere, los procesos pueden cumplirse en tiempo y forma para traer un poco de paz a las víctimas: “la justicia no podrá decir nunca más que necesita 20 o 30 años para definir una causa”, concluyó.