Insalubre insuficiencia

La UNMdP presentó el Análisis de Situación de Salud del partido de General Pueyrredón y el resultado es una foto que incomoda: una ciudad que envejece al doble de la media nacional, con casi la mitad de los chicos sin vacunar, más camas privadas que públicas y más de la mitad de las muertes jóvenes vinculadas a siniestros viales. Casi todo lo que muestra el informe es prevenible. Lo que falta, son políticas públicas.

El estudio ASIS —coordinado por la Facultad de Medicina, el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales y el Instituto Nacional de Epidemiología, con apoyo de Mar del Plata Entre Todos y más de 25 instituciones del sistema de salud público y privado— es la primera radiografía sanitaria integral del partido en décadas. Y lo que revela, no sorprende a nadie: una ciudad en la cual, tanto los indicadores demográficos como epidemiológicos, están gritando que se necesita de manera urgente una política de salud distinta.

La pirámide al revés

Adrián Alasino, decano de la Facultad de Medicina de la UNMdP, brindó detalles en una entrevista para la FM 99.9 sobre el informe, comenzando por el fenómeno de envejecimiento poblacional que atraviesa nuestra ciudad: «La pirámide poblacional se dice pirámide por la forma que tiene: arriba siempre es más finita por la muerte natural y abajo siempre fue más ancha por los nacimientos. En Mar del Plata pasó algo en los dos extremos: tenemos una base ahora muy chiquita, con menos nacimientos que la provincia y que el promedio argentino, y arriba un ensanchamiento enorme. El 20% de la población tiene más de 60 años, el doble que la media nacional».

Los números del informe confirman el diagnóstico: la natalidad en el partido cayó un 50% desde 2010. La consecuencia directa es que la franja productiva de la sociedad —la que está entre los 30 y los 55 años— se achica, mientras la demanda de atención de los adultos mayores crece sin que el sistema de salud tenga las herramientas para responder. Alasino lo puso en términos concretos: «Están sobrando los pediatras porque hay pocos niños y están faltando los geriatras. Argentina tiene muy poca cantidad de geriatras. Nosotros estamos presentando ahora una especialidad en geriatría para la acreditación».

Que Mar del Plata sea una ciudad de jubilados no es novedad. Lo que el informe pone negro sobre blanco es la magnitud del fenómeno y sus implicancias sanitarias. Durante la pandemia, la Facultad de Medicina trabajó con más de 170 hogares de adultos mayores en la ciudad. Alasino recordó ese dato en la entrevista: «Esos números no los tiene otro lado. En todo el país, solo la Capital Federal —y no toda, sino la zona de Recoleta, Palermo— tiene mayor cantidad de población de adultos mayores. Después de ese pedacito de CABA, viene Mar del Plata».

Sin efecto rebaño

El capítulo de vacunación es directamente alarmante. El informe registra coberturas de vacunación en edad de ingreso escolar en torno al 60%, un número que está lejos del 85% necesario para garantizar la protección colectiva. Alasino fue claro: «Por debajo del 85% no tenés lo que se llama efecto rebaño. Con un 56%, imaginate que no lo tenemos. Las enfermedades del invierno, sobre todo en niños, están más fuertes».

El decano descartó que el problema sea el movimiento antivacunas —«nunca fue más del 1 o 2% de la población», aclaró— y apuntó en cambio a un relajamiento de los controles que solían funcionar como filtro: «Antes, cuando ibas a llevar un chico al colegio sin la libreta de vacunación, en la escuela no te dejaban entrar, ni pública ni privada. Hoy eso no pasa». El resultado es que enfermedades prevenibles como la sífilis y la tuberculosis están en aumento, y que cada invierno el sistema sanitario recibe una presión que podría evitarse: «Eso después te aumenta la cantidad de internados en clínicas, sanatorios y hospitales».

Más camas privadas que públicas

Otro dato del estudio que merece atención es el desbalance en la infraestructura hospitalaria. El sector privado concentra el 60% de las camas de internación del partido, contra un 40% del sector público. No son muchas las ciudades del país donde eso sucede, y la explicación es simple: falta de inversión histórica. Alasino no anduvo con vueltas: «El Hospital Regional lo hizo Perón hace 70 años. Es el único hospital público grande que ha hecho la ciudad. La falta de políticas públicas, de acuerdos y desacuerdos entre gobiernos nacionales, hizo que estemos así».

El informe también señala un déficit de especialidades clave —geriatría, emergentología, cuidados paliativos—, un sistema fragmentado en más de 245 obras sociales y prepagas, y un desbalance en la fuerza laboral con más médicos que enfermeros y obstétricas. En una ciudad que funciona como centro de derivación para todo el sudeste bonaerense, esa ecuación es insostenible.

Morir en moto

El ASIS revela que más de la mitad de las muertes en jóvenes de entre 20 y 34 años se deben a causas externas, con los siniestros viales —especialmente en moto— como protagonistas. Alasino fue categórico: «Haciendo el lomo de burro no vamos a arreglar la cantidad de jóvenes que están muriendo por siniestros viales. Son políticas públicas que se han relajado. Hay que hacer cebra en las esquinas, seguridad vial, que la gente se acostumbre a pasar por la esquina y no a mitad de cuadra».

También recordó que la medida de no despachar combustible a motociclistas sin casco —«que era una buena medida», reconoció— nunca se cumplió. Y puso el dedo en la llaga sobre la complejidad de fondo: «En los barrios entra un colectivo cada dos horas. La gente prefiere sacar una moto en cuotas. Acá estamos hablando de problemas que no tienen un solo origen».

El informe de la UNMdP revela una ciudad que envejece sin geriatras, que deja de vacunar a sus hijos, que pierde a sus jóvenes en siniestros viales prevenibles, que tiene menos camas públicas que privadas y que depende de un hospital construido hace siete décadas. Alasino fue contundente: «Todas estas cosas son prevenibles. Necesitás políticas públicas. Sin ellas, el médico solo, no alcanza».