
El presidente de Estados Unidos se metió a jugar en varias canchas, con juego diversos: en el plano continental, el tema excluyente es Venezuela, donde la cuerda se tensa a diario. Al momento de desarrollar estas líneas, desde Washington se anuncia el cierre del espacio aéreo sobre el país caribeño. ¿Invasión inminente? Nada es claro.
Más complejo aún, es intentar comprender el caso ucraniano. En estas horas, partió de Kiev, en medio de aterradores ataques por parte de Rusia, el negociador de Trump. Se informa que Driscoll y los ucranianos resolverán «varios puntos de discordia existentes en el plan de paz» y que lo mismo deberá hacer el representante especial de EE. UU., Steve Witkoff, quien a su vez se ha reunido con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en Moscú. Estos puntos incluyen la delicada cuestión de si se deben ceder territorios a la Federación Rusa y en qué medida, y si se debe excluir permanentemente a Ucrania de la OTAN.
¿Qué deben esperar los negociadores ucranianos? Según informes de prensa, durante su primera visita a Kiev el 20 de noviembre, Daniel Driscoll presuntamente intimidó a sus homólogos con amenazas provenientes de Rusia. Según NBC News, les dijo a los representantes ucranianos que sus fuerzas armadas en primera línea sufrirían una derrota inminente. Rusia podría intensificar sus ataques aéreos y es capaz de luchar «indefinidamente». Para Ucrania, argumentó Driscoll, la situación sólo empeoraría, por lo que es mejor alcanzar un acuerdo de paz ahora.
La elección de Driscoll como representante de Estados Unidos en esta gestión es un problema grave para Ucrania. Según el medio DW, «Driscoll tiene fama de ser un ariete. Pero eso no es del todo cierto, porque estaba abierto a discusiones y comentarios y se mostraba de acuerdo en los casos en que los cambios eran perfectamente lógicos», dijo una fuente que prefirió permanecer en el anonimato. Según se informa, el representante de Trump está muy orientado a los resultados. Sin embargo, Driscoll es claramente un hombre del vicepresidente JD Vance, y la conexión con él es muy estrecha. Como es bien sabido, Driscoll y Vance mantienen una larga amistad. Ambos abogados, se conocen desde que estudiaban en la Universidad de Yale. «En el círculo íntimo de Trump, la lucha de poder se está intensificando de cara a las futuras elecciones. Quien logre el mejor resultado en la negociación de un acuerdo de paz en Ucrania podrá ostentarlo como una insignia de rango. Y, por lo tanto, alterará significativamente el equilibrio de poder dentro del equipo». Esta es la fuerza impulsora de Driscoll, según la fuente de DW.
Así pareciera que el futuro de Ucrania está en manos de paletos de los Apalaches, de hombres con un gran poder temporal, un alto grado de confusión ideológica, y sin conocimiento alguno de la historia.
Se vienen horas cruciales en dos planos distintos en el mundo, en un contexto de altos precios, inflación y descontento interno en Estados Unidos que pueden colocar a Trump y a los republicanos contra las cuerdas en las elecciones de medio término de 2026.