
El hijo de Hugo y amigo del calderista I. Facundo Moyano finalmente logró la visibilidad pública que tanto ha anhelado. Obvio, no como él pretendía, que era haciendo el rol de joven dirigente disruptivo que buscaba promover una ley que terminara con la reelección sine die de los dirigentes sindicales. Los hechos —ya narrados suficientemente— muestra que, por el contrario, es uno más de una casta enriquecida sin explicación seria y que su vida transita por carriles de abuso y esplendor económico brutal. ¿Qué tendrá para decir el alter ego de su niñez y parte de su adolescencia, el calderista de consumos postergados?
El hijo de Hugo y amigo del calderista II. El calderista debe estar preocupado, mal. Facundo es —o ha sido— su modelo a imitar. El calderista también es de tener refriegas mal con personas del sexo opuesto pero, hasta ahora, entre intimidaciones y algo de moneda, siempre ha salvado la ropa. Casi, casi como que Facundo podría aprender de su entrañable amigo a cubrir las huellas de sus trapisondas.
Ausentes. Solo eso: ausentes. Ni el intendente electo de licencia, ni su sustituto pusieron la cara ante un reclamo lícito y válido. Una fuente interna aseguró que no hablan en público porque, con cuestiones delicadas, como la seguridad, no hay que hacer política. Bueno, los funcionarios de Kicillof no se anduvieron con chiquitas y dejaron muy en claro que envían mucho dinero para programas de seguridad, pero que el municipio no los ejecuta.
Si interesa, va de aprendizaje I. Tarde pió el bloque libertario que no dio la batalla en los medios ante la caballada peronista e izquierdista bajo el lema de «defendamos la patria» frente a la nueva ley de propiedad privada. La jefa del bloque de LLA, Patricia Bullrich, en cambio, dio el ejemplo señalando que «Pérdida de soberanía es tener una base China en Neuquén que la votaron y aprobaron. Esto fue votado durante el gobierno del kirchnerismo. Le regalamos un sector de Argentina, al gobierno chino. Es el único pedazo del país, aparte de las Islas Malvinas, donde no rigen las reglas argentinas. O sea, la pérdida de soberanía la regalaron ustedes (apuntando a la bancada kirchnerista)». Para agregar: «Acá un senador habló de la arquitectura del coloniaje. Qué más coloniaje se puede ser que regalar tierras fiscales a los amigos y atravesar un proceso penal por eso. Esto es apropiarse de todo para repartirlo a los amigos del Poder».
Si interesa, va de aprendizaje I. Bullrich encendió la sesión al referir que «Le voy a dar un ejemplo: en 1951 durante el gobierno del general Perón, el Estado Nacional cedió 13.500 hectáreas de tierras fiscales en torno al Lado Escondido a Eliseo Montero, de nacionalidad chilena. En ese momento, Santa Cruz era territorio nacional. Décadas después, en 1996, los herederos vendieron esa tierra a Lewis, también durante un gobierno peronista. Así que un poquito de historia no hace mal». En la exposición, Bullrich continuó enumerando: «En 1991, un gobierno peronista le dio al grupo Benetton 900 mil hectáreas. Durante el kirchnerismo, 410 mil hectáreas fueron a parar a Lázaro Báez, que era un empleado municipal que tenía un Falcón del 72. Tiene 410 mil hectáreas que ahora se las van a sacar». Típico: cuando el gobierno es peronista, la patria está a salvo. Si es de cualquier otro signo, siempre la patria está en peligro.
De tierras y celebridades I. En la década del 1990, Ted Turner y Silvester Stallone compraron grandes superficies de tierra en argentina: El creador de CNN adquirió La Estancia La Primavera, unas 4.450 hectáreas en la zona del valle del río Traful destacada para la pesca con mosca de truchas y por la presencia de ciervos por alrededor de 6 millones de dólares. Además, en el 2000 adquirió la Estancia Collón Curá, de unas 37.000 hectáreas cerca de Junín de los Andes, en una subasta por más de 5 millones de dólares, orientadas a proyectos de preservación ecológica y cría de fauna nativa. Tiene, además, tierras en la zona cordillerana, en Neuquén y Río Negro.
De tierras y celebridades II. Por su parte, Stallone adquirió en 1997 El Foyel, ubicado en Río Negro, de aproximadamente 14.000 hectáreas en la zona cordillerana, a unos 70 km de Bariloche y Cholila. Ese mismo año, también compró cientos de hectáreas cerca del casco urbano de Cholila y del Parque Nacional Los Alerces en Chubut. No fueron los únicos. De hecho, solo en gobiernos peronistas se han vendido enormes parcelas de tierra a extranjeros.