
1) Facundo Moyano
(verás que todo es mentira)
Toda su vida es una enorme mentira. Una parte, quizás, se revele en poco tiempo. Buena parte de la impostura quedó expuesta mal en los videos en donde se lo ve corriendo a su presunta «novia» —o lo que fuere— fuera de sí. La mentira hecha persona.
2) Cristian Fontana
(lo protegen)
Jefe departamental, de nada lúcida actuación. Con todo para partir, su amistad con el cientista social Javier Alonso lo sostiene en el cargo sin expectativa alguna de que nada cambie en esta ciudad.
3) Guillermo Arroyo
(nadie está a salvo)
Llegaba a su casa —la histórica vivienda de su padre— cuando un grupo de pibes con aspecto de chicos que se encaminaban a alguna juntada se revelaron como delincuentes y le robaron el vehículo. Mar del Plata sin zonas azules.
4) Iván del Palacio
(actor inesperado)
Nadie contaba con él, quizás ni él mismo. Robos MDP se transformó en un vínculo para exponer lo que el poder busca ocultar: la profunda indefensión de los vecinos de la ciudad que está a merced de la delincuencia.
5) Federico Sturzzeneguer
(traspié tras traspié)
El coloso tropezó otra vez con su enorme soberbia y se llevó dos golpes en los dientes: tuvo que recular con sus disposiciones para los prácticos navales, y borrar un capítulo de la ley de propiedad privada, que fue dejado de lado ente el tremendo ruido político que le armó en torno al tema la oposición. Quien mucho abarca…
6) Patricia Bullrich
(poniendo el punto en la «i»)
Compensa los traspiés y tiros en los pies que se pegan de manera continua e innecesaria los principales actores del gobierno nacional. Presten atención, que capaz algo aprenden.
7) Ricardo Quíntela
(¿jefe de campaña de JGM?)
Cuando dice que van a expropiar y nacionalizar lo que haya que expropiar y nacionalizar, en la Rosada se desternillan de la risa, fuerte.
8) Matías Tártara
(mentir como política de salud)
El director del HIGA miente, o bien alienta a mentir: lo que pasó con la enfermera atacada por un paciente psiquiátrico es exclusiva responsabilidad interna de manejo y protocolo del propio nosocomio.
9) Guille & Agus
(dos en calzones y sin destino)
El que está de licencia y su sustituto ven a la ciudad escaldada por la violencia y se corren del tema, como si nada. Vergonzoso, mal. Nada bueno ocurre hoy y, si hay algo de bueno, no se debe a la gestión del poder local.
10) Laura Hochberg
(¿Tilinga? ¿O perversa?)
El interrogante va a cuento de sus propias palabras. «A las mujeres y diversidades nos matan porque el Estado deja que nos maten», sostuvo, y calificó como «feminicida» al Estado Nacional, al que acusó de desmantelar políticas públicas y recortar programas de prevención. A Mailen Antonich, la hizo matar una mujer; ni el Estado, ni Milei.