Malas lenguas 1518

De anuncios y expectativas I. Llegó el ministro de inSeguridad bonaerense a la ciudad a perorar sobre lo que se hará, o debería hacerse, en materia de prevención del delito. La catarata de disparates que arrojó Javier Alonso en su dilate al respecto del rol de la provincia en cuanto a la seguridad en la ciudad, es proporcional al silencio de los medios al respecto. No es real que haya caído la construcción de capital privado en la ciudad, los edificios brotan como hongos. La sibilina expresión de que «ha caído la construcción», esconde una segunda lectura: como cae el trabajo, sube el delito. Falacia si la hay.

De anuncios y expectativasII. El paseo mediático incluyó elogios a Montenegro y solapadas críticas a Agustín Neme, quien no debe poder enjuagarse aún las lágrimas de la decepción de haberse quedado sin su sueño de ser intendente. Tremenda la falta de empatía con quien, hasta donde se sabe, aún pertenece al mismo grupo político, cuando señala el intendente reasumido que «de diez meses a esta parte, once meses a esta parte, no estábamos en esta situación». Mirá vos: llegó Agustín y brotaron los delincuentes y los chorros como flores en primavera. Interrogante para distraídos: ¿quién pidió licencia, quién dejo sus deberes de intendente electo? ¿Quién lleva siete años a cargo de los cruciales temas de la ciudad? Ya no se sabe sin son, o muy distraídos, o idiotas directamente.

Advertencia y revelación. A su paso por Mar del Plata, Javier Alonso se refirió al traslado de los detenidos condenados o en proceso judicial de Devoto a Marcos Paz. Interesante. Dijo el jefe de División Palermo: «La secretaria general hablaba de lo difícil que era para los vecinos tener una cárcel… todo eso pasó al conurbano y está en Marcos Paz». Agregó: «Vamos a tener a todos los presos de la Ciudad en Marcos Paz y eso significa familias de los presos que se van a mudar a Marcos Paz, un movimiento constante, una economía criminal que de alguna manera u otra termina llegando». Lo mismo le ha pasado y le pasa a Mar del Plata: nos encajaron un penal en la década del 1980 y así estamos, con bisnietos de criminales y delincuentes por todos lados.

Muy útil, ¿será idiota? La rectora de la UNMdP, Mónica Biasone, se siente muy cómoda con el peronismo bonaerense: se sube a la tribuna con Gabriel Katopodis, se reúne con Sergio Massa —el mismo que le recortó $70 mil millones a las universidades en 2023— para asentir al decir del exministro, de que van a devolver a las universidades «lo que les corresponde». Mirá vos. Por otra parte, se sube a la noticia del traslado de tres unidades de Chapadmalal a la universidad y hace el acting de un logro propio. Poco, o nulo decoro. ¿Mala leche?

En boca (o letra) de un mentiroso. Lo cierto se hace dudoso. Hugo Alconada Mon, una vez más, queda expuesto y descolocado ante el fallo que deja establecido que no hubo acción desdorosa o criminal por parte de los hermanos Milei en el caso $LIBRA. Sus anteriores logros periodísticos también quedaron derrumbados por los hechos y resoluciones judiciales, como el caso Maldonado o los Panamá Papers. El que no se guardó nada, fue Marcos Galperín: «Yo fui víctima de una de sus operaciones con los Panamá Papers. Le mandamos por escrito todas las respuestas a sus preguntas (mal intencionadas) y publicó lo que quiso de manera falsa y tendenciosa. Una deshonestidad intelectual que nunca antes había visto y que no me esperaba». Alconada Bluff está de capa caída mal.