
NOTA DE TAPA | por José Luis Jacobo
La conjura de los necios
Como en la novela de John Kennedy Toole, en la que el personaje de Ignatius Reylli, a pesar de odiarlo, se lanza a buscar trabajo y termina viviendo una serie de aventuras con final atroz, de la misma manera tragicómica transcurre la triste realidad de nuestra ciudad.

TOP TEN
1) Juan Bautista Mahiques (se terminó la fábula) | 2) Lilita y Toty (dos a facturar) | 3) Florencia Miconi (fuerte espaldarazo) | 4) ¿ Montenegro o Neme? (cuestión rarísima) | 5) Luciano Botteri Domeq (lo estamos esperando) | 6) Eduardo Palena (preocupado) | 7) Gustavo Arnaldo Pulti (enloquecido) | 8) Sebastián D’Andrea (llamativo silencio) | 9) Diego Brancatelli (desequilibrado, es poco) | 10) Agostina Páez (en absoluta soledad)

MALAS LENGUAS
De relatos y de realidad I. Finalmente, la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia terminó con la fábula de que a Guillermo Montenegro le esperaba un cargo a nivel nacional.
Arde el Megxit: William le soltó la mano a su hermano Harry y se quiebra la familia real
La reina Isabel II vuela de la bronca por la renuncia de su nieto a la corona británica y pretende ponerlo en vereda hoy, en una reunión en la que se sacarán chispas. El príncipe Carlos, heredero al trono, no quiere saber nada con su hijo y amenaza con recortarle las finanzas. Y el príncipe William, segundo en la línea sucesoria, le bajó la persiana a su hermano y advirtió que a partir de ahora están en veredas opuestas.
Levantan una publicidad de Brahma criticada por machista y la empresa pide disculpas
Evo Morales afirmó que en Bolivia “hay que organizar milicias armadas como en Venezuela”
Revolución milenial en Armenia
Benedicto XVI se opone al fin del celibato en un libro
Elizabeth Warren quiere una revolución económica, ¿los estadounidenses también?
Siglo XXI: se aceleran los cambios
El estrenó el film 1917, que supone el retorno del cineasta Sam Méndez con una pieza de alto impacto acerca de la Primera Guerra Mundial, y la cual permite recordar que el siglo XX comenzó con dicha contienda bélica. Los movimiento sociales indómitos a lo largo y ancho del planeta marcan, en cambio, el inicio del siglo XXI.





