
NOTA DE TAPA | por José Luis Jacobo
El sueño del pibe
Se le cumplió el sueño que —según admitió públicamente— había abrazado desde niño. En un juego con el negocio familiar, finalmente la hora le llegó. Y, sí, estuvo en la misma mesa que Mirta Legrand y dicen los presentes que, al saludarla, se le piantó un lagrimón. Y así, de lagrimón en lagrimón, va por una gestión que no existe y que, video a video, intenta parecer lo que no es.

TOP TEN
1) Horacio Fernández Cutiello (héroe de la patria, honremos su memoria) | 2) Agostina Páez (compatriota a merced de la incuria brasileña) | 3) Ariel Rosales (Toti, piden por vos) | 4) Daniel Martínez (joker sin destino) | 5) Tomás Amato (juventud con sentido común) | 6) Luis Barrionuevo (no resiste archivo) | 7) César Ventimiglia (se recicla el cospelismo) | 8) Faustino Oro (todo lo que está bien) | 9) Bastián Jerez (todo lo que está mal) | 10) Guillermo Montenegro (¿una voz libertaria?)

MALAS LENGUAS
Sin disputas a la vista. El verano 2026 ha traído una curiosidad: no hay disputas políticas relevantes a la vista. Al menos, ninguna que sea visible para los ciudadanos de a pie, que no registran indignación alguna por la dirigencia al respecto del crítico estado en que se encuentra la ciudad.
Consejo de la Magistratura: el kirchnerismo amenaza con desobedecer el fallo de la Corte Suprema que frenó una maniobra de Cristina
Patricia Fortina, ante el fracaso de las campañas de vacunación: «La responsabilidad es de la Secretaría de Salud del Partido de General Pueyrredon»
La ex directora de la Secretaría de Salud durante la gestión de Carlos Fernando Arroyo, Patricia Fortina, es la responsable de algunas de las campañas de vacunación más efectivas que se han dado históricamente en nuestra ciudad. Desde esa experiencia, analizó lo que está sucediendo hoy, con campañas cuya efectividad cayó a valores cercanos al 20%.
Jorge Frías: «El capitán que quiso salir, lo hizo»
Buzos resuelven un misterio cerca a los restos del Titanic 26 años después
Los restos del Titanic se encuentran en dos lugares en el fondo del Océano Atlántico Norte, descomponiéndose lentamente a casi 4.000 metros bajo la superficie. Pero no están solos allí. Un sonido que se detectó hace aproximadamente 26 años ha revelado que en esta zona submarina hay mucho más de lo que se pensaba.





