De cómo estamos, y adónde vamos

Momento complicado para la ciudad: En la última semana, cerraron diez cafés en distintos barrios. La pesca habla de su «extinción próxima» si algo no cambia. La inseguridad nos enloda a todos: ya no hay áreas azules en General Pueyrredon.

No es que no haya voces. Voces hay. La gente de la pesca habló fuerte, lo hicieron los gremios y lo expresa la cámara ALFA, que nuclea a los empresarios del estrato medio de la actividad. La cuestión asimétrica está dada en que la exportación de productos pesqueros creció un 30%, pero esto se debe a que las empresas congeladoras están en un muy buen momento y se llevan la crema del negocio.

Los negocios de cercanía dedicados a la gastronomía en la ciudad están a la baja porque el consumo ha variado, como también han variado las costumbres. Estamos en el trimestre negro de la ciudad: mayo, junio y julio son meses de días muy breves y las temperaturas no ayudan. Sumemos a esto que está claro que hay atraso en los ingresos, y que aun hay valores altos que no se explican.

El cambio de consumo hace que se adquiera más en el segmento digital y que la elección de precio para el esparcimiento preferido de los argentinos, es decir, sentarnos a una mesa común, sea motivo de cuidadosa elección. Otro tema es el valor de los alquileres. El que tiene que renovar, casi seguro termina cerrando.

Y obvio es que hay excepciones, como la apertura de nuevos locales en Bendu que consolida una nueva dinámica de circulación en la ciudad. A veces, una idea simple como habilitar un encuentro de canje de figuritas del mundial, implica una dinámica completamente nueva. Y si bien es cierto que el que no tracciona en redes, no existe, también es verdad que la falta de promoción de la ciudad aumenta las complicaciones.

De eso habló en la FM 99.9 Osvaldo Meyer, tesorero de UCIP: «En principio, en el año en curso prácticamente no han venido fondos de esta partida, así que por ende no hemos hecho promoción en todo lo que va del año y parte del año pasado». Añadió: «Lamentablemente estamos preocupados con esta cuestión porque la situación de los fines de semana cada vez es peor, cada vez tenemos menos gente y el comercio está en una situación muy difícil».

Lo peor, es lo que plantea cuando señala el por qué de esta situación: «En el comercio y en la industria se ha pagado ese fondo. Cuando viene la factura municipal ya está incluido el 10% correspondiente. El fondo entró al municipio, pero nuevamente fue a otras partidas o a otros gastos, pero no llegó al ente». Y señala también un dato central: «Tenemos que tener un producto de primera, como pasa en otros lugares, y no lo tenemos. Tenemos todas las falencias y no una ciudad limpia, ordenada, tránsito adecuado, calles sin pozos. Eso es lo que la gente ve cuando llega”, explicó.

Aún se puede ordenar la ciudad. No es el momento adecuado para seguir dando vueltas y perdiendo tiempo.