
La primera alerta llegó después del triunfo ante Suiza: los incidentes dejaron tres heridos y colectivos destrozados. Pero, como a uno le importa muy poco lo que pase en la ciudad, y el otro es demasiado lento para entender, no hicieron nada para garantizar la paz frente a los festejos por el triunfo ante Inglaterra.
La furia de los thermosapiens, a los que todo le viene bien para perder el control como si de de marroquíes en Bélgica o senegaleses en París se tratara, y a los que los han bombardeado con el concepto de que esta selección es «desclasada», está siempre a tiro. Pero en esto, hay una enorme responsabilidad por parte de la dirigencia local. No es posible que los vándalos arruinen ya sea la fiesta o el duelo de no colocar la cuarta estrella en la camiseta de la selección según sea la suerte que —como dice el tango— «es grela».
Y en estas responsabilidades, no se trata sólo del indiferente y del lento, sino también de los dirigentes peronistas. Esto va tanto para Fernanda Montoto Raverta, como para los concejales de su facción y aquellos que por relación, por historia, les cabe el sayo. Hablo de quienes manejan estas redes con capacidad de hacer daño. Ellos saben muy bien quiénes son. Basta una pequeña referencia: alguna vez dijo Guillermo Montenegro «me llevo mejor con Fernanda que con Fernando» haciendo referencia a una alianza silenciosa y a espaldas de sus votantes, que fluye hasta el día de hoy. Sería oportuno, entonces, que hagan lo que se deba hacer para garantizar que hoy, luego del partido, lo que sea que se tenga dar —sea un festejo, o no— transcurra en paz.
Con respecto a lo que sucedió luego del partido ante Inglaterra, específicamente, no hace falta preguntarle a ninguna IA para entender qué es lo que está pasando: en 2022, hubo millones de personas en la calles y no se dio ningún incidente, ningún colectivo dañado ni se arrojó una sola botella en ninguna parte del país. ¿Qué es distinto? Que los sospechosos de siempre están fuera del poder.
El interrogante es si, tanto el que encontró su lugar en el mundo, como el que tanto soñó con ser intendente, realmente no se dan cuenta de nada, o quieren que algo pase, sin importarles el costo, con tal de poder luego hacer campaña sobre la base de estos incidentes.
El video del intendente sustituto, centrado en el semáforo caído y en la mugre que quedó en torno al monumento a San Martín, es un recorte de los hechos acompañado de un relato patético. ¿Era tan difícil darse cuenta que el vandalismo posterior al partido contra Suiza era un ensayo?
No hubo controles preventivos, ni retenes para revisar colectivos ni a los vándalos en moto. Un párrafo aparte merecen las dirigencias de Aldosivi y de Alvarado. El núcleo de esta mugre social, es colectado y alimentado desde estas instituciones. Colaboren con el resto de la sociedad.
No somos ni Bélgica ni Francia, no nos hagamos un daño innecesario.
