Incómodos están ahora todos los que en su momento se pintaron de violeta con la explosión del affaire Spert. Creyeron que dejar sus colores les daría acceso a esos votos que brillaron por su ausencia en la elección provincial.
El asesinato aberrante de las tres niñas de Florencio Varela es un eslabón más en una serie de hechos criminales oscuros que tienen como ámbito el conurbano bonaerense.
Luego del huracán de las elecciones, los vientos de la intriga cubren al escenario político de la ciudad. Guillermo Montenegro comienza a correrse públicamente del día a día de la gestión.
Es un hecho: Montenegro ya se fue. El nivel de decepción está a la vista: el 54% del padrón no votó, o votó en blanco. Los números son elocuentes: sólo el 23% del electorado votó a Montenegro. El 16% a Raverta.
Ocurra lo que ocurra este domingo con el reparto de bancas, el día lunes ya nada será igual: es un hecho que Guillermo Montenegro parte de la ciudad rumbo a la legislatura provincial y que su puesto será ocupado, a partir del 10 de diciembre, por el actual concejal Agustín Neme.