
1) Nicolás Gastón Cichero
(torturador)
Todo lo que está mal: abusador y perverso. La carátula inicial propuesta por el fiscal Russo es un regalo para este psicópata torturador. Cuando menos, hay abuso de persona y torturas. Cuando menos.
2) Erika Hooft Suárez
(tremendo compromiso)
Tremendo compromiso de llevar por años adelante esta cruel batalla que propone lidiar con el foro de Familia, un foro ideológico que amaña los hechos y causa un daño inconmensurable a los ciudadanos que caen bajo su dominio.
3) Rodrigo Gonçalves
(ausente sin aviso)
Fue un gran funcionario en Defensa Civil. Aceptó un convite que no tiene respaldo funcional. Retirado de la luz pública, es ya casi inubicable. Penoso.
4) Maxi Abad
(el único)
Único político que se enfoca en la tremenda crisis que atraviesa la pesca fresquera. Hurga, propone y expone la situación de modo contundente. Hay cosas raras, como el silencio de los propios interesados que se quejan en voz baja de quienes ni les atienden el teléfono pero nada dicen en voz alta de quien adopta una postura política clara para defenderlos.
5) Marcos Labrador
(la caja está desfondada)
El juego en los casinos está de capa caída. El espléndido negocio que ataron en su momento Vidal y Larreta para el juego online dejó al juego presencial herido de muerte. Raro que le eche la culpa al gobierno nacional por cómo está padeciendo la caja.
6) Gianni Infantino
(tanto que explicar)
Rodeado de un aura de mafia, el Gianni quiere imponer negocios tan oscuros que ponen sobre ascuas al fútbol global. A pesar de las señales de retroceso, la postura de la UEFA y las federaciones asiáticas puede llevar a un cisma de aquellos.
7) Victoria Villaruel
(decepción)
Tenía los tickets en la mano. Juega mal sus cartas y su postura irresponsable al hablar del modo en que lo hace sobre el presidente quizás sea apta para zafios y entenados, pero no para el ciudadano común que repele esas posturas que ni políticas son.
8) Bernarda Rosalba Vera Contardo
(desaparecida trucha)
Militante de la izquierda armada en Chile en la década de 1970, fingió su desaparición. La ubicaron en Miramar, Argentina, y saltó un enorme interrogante sobre desaparecidos ciertos o no.
9) Cristina Elisabeth Fernández
(delirando)
Ya no sabe cómo llamar la atención. Tanto se creyó, y allí está encerrada en el balcón y con tobillera. El delirio de voltear una condena con triple conforme, aduciendo violencia de género, es de Fellini.
10) Gabriel Katopodis
(un tipo peligroso)
Este caradura que bordea la psicopatía prometió ocuparse de llevar adelante estudios para una autovía en la ruta 88. ¿No puede ni terminar las veredas del provincial y va a encarar un autovía? Impresentable es un término que le queda cortísimo.