Luis Distefano: “No hay parches: hay que derogar el régimen académico”

El ex secretario de Educación de General Pueyrredón respaldó la decisión de limitar el uso de celulares en las secundarias bonaerenses, pero advirtió que su aplicación será difícil mientras no se modifique el régimen académico vigente. También cuestionó la falta de herramientas disciplinarias y alertó por el desgaste y la salida de docentes experimentados del sistema.

El ex secretario de Educación de General Pueyrredón, Luis Distefano, respaldó la decisión de la Legislatura bonaerense de limitar el uso de celulares en las escuelas secundarias, aunque advirtió que la medida necesita ser acompañada por cambios de fondo en el funcionamiento del sistema educativo. “La Legislatura aprobó la prohibición del uso de celulares, salvo que el docente habilite para un uso pedagógico. Pero esto requiere, por supuesto, que se acompañe desde una normativa de la Dirección General de Cultura y Educación”, explicó en la 99.9.

Distefano puso el foco especialmente en el régimen académico vigente en la provincia, al que viene cuestionando desde hace tiempo. Según sostuvo, la normativa no ofrece herramientas suficientes para actuar frente a situaciones de indisciplina. “No permite sanciones punitivas. Entonces, ante una situación de que un alumno hipotéticamente, una vez que se reglamente, use el celular, igual, por más que le digas que no, cosa que pasa todos los días, tampoco tenés una herramienta como para poder sancionar o para poder tomar una decisión”, señaló.

Para el ex funcionario, el problema excede la discusión sobre los celulares y tiene que ver con recuperar funciones básicas de la escuela. “Por más que la Legislatura plantee algo que por supuesto acompaño y es absolutamente coherente con la realidad de las escuelas hoy, con lo que tiene que ver con corrernos de la lectura, de la escritura a mano, de lo que uno entiende que debe volver a retomar la escuela, este camino que perdimos, la verdad es que es difícil aplicación”, sostuvo.

Distefano cuestionó además la forma en que se aborda el régimen académico y rechazó lo que consideró modificaciones parciales. “No hay otra manera. No hay parches porque hoy están hablando de algún parche, haciendo un simulacro de consulta a los directores para ver qué modificamos el régimen académico”, afirmó. A su entender, esos cambios no alcanzarían para abordar los problemas estructurales que atraviesa actualmente la escuela secundaria.

En ese sentido, apuntó contra un sistema que, según su interpretación, eliminó herramientas vinculadas con la repitencia y las sanciones y generó consecuencias sobre la disciplina y las responsabilidades académicas. “Ha hecho que los chicos sepan que no pasa nada en una cuestión de disciplina o que no pasa nada si no apruebo porque tengo una intensificación permanente”, sostuvo.

El ex secretario de Educación también cuestionó a los sectores políticos que participaron de aquellas decisiones. “Fue votado por el kirchnerismo, por la Unión Cívica Radical y por el PRO en forma unánime en el Consejo General de Cultura y Educación”, afirmó. Y agregó: “Hoy todos hablan de pelear por la educación pública, cuando en realidad todos fueron cómplices, son cómplices de este presente”.

Otro de los puntos centrales de su análisis fue la situación de los docentes. Distefano señaló que muchos profesionales con una extensa trayectoria están abandonando el sistema educativo antes o al llegar a la edad jubilatoria debido al desgaste que genera la situación actual. “Los buenos docentes también se cansan y se están yendo”, afirmó.

Según explicó, la pérdida de esos docentes experimentados genera además un problema generacional, porque quienes ingresan al sistema se encuentran con dificultades salariales, problemas vinculados a la obra social y una realidad escolar que, de acuerdo con su descripción, resulta cada vez más compleja. “Vos perdiste ahí una secuencia que implicaba que tomes como modelo esos profes históricos que manejaban el grupo, que ya no están porque se están yendo”, sostuvo.

Distefano advirtió que las consecuencias de las decisiones educativas no pueden medirse en tiempos cortos. “Una decisión económica puede tener un impacto inmediato y lo vemos, una decisión educativa para revertir este desastre, esta catástrofe, no la vamos a ver en uno, dos, tres, cinco, diez años”, afirmó. Por eso consideró que, aun cuando se produzcan cambios, pasarán años antes de poder observar resultados concretos.

En relación con el uso de celulares, destacó que allí donde las escuelas adoptaron restricciones los resultados sobre la convivencia fueron positivos. “Las escuelas que no aplicamos el uso del celular, que no permitimos, que prohibimos, hemos tenido muy buen resultado en lo vincular”, sostuvo. Y describió cambios concretos durante los recreos: “En un recreo los chicos hablen, se contacten, jueguen, lean, escuchen música. Ha generado un cambio de vínculos y de clima escolar espectacular”.

Por ese motivo, consideró positiva la aprobación legislativa y reclamó que ahora se avance con las herramientas necesarias para hacer efectiva la medida. “Esperemos que ahora el Ejecutivo genere las acciones que impliquen que esto se cumpla”, señaló. Sin embargo, insistió en que no alcanza con limitar el uso del teléfono si no se modifican las reglas que, según su mirada, dificultan la intervención de los docentes frente a situaciones de indisciplina.

“Ante el desafío de un estudiante, que es algo que nos pasa todos los días, con agresiones, con insultos, cuando vos llamás la atención o incluso pedís justamente que dejen el celular de lado, no pasa nada. Bueno, no pasa nada”, concluyó.