Raquel Slotolow: “No se le puede hablar de estadísticas a un familiar al que le destrozaron la vida”

La ex jueza e integrante de Usina de Justicia, Raquel Slotolow, defendió en la 99.9 la baja de la edad de imputabilidad y reclamó un Estado presente. “No estamos hablando de travesuras, estamos hablando de hechos delictivos graves”, afirmó. También cuestionó el abolicionismo, la falta de recursos en la Justicia y la ausencia de políticas frente a menores armados.

En medio del debate por la reforma del Código Penal y la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años, la ex jueza e integrante de Usina de Justicia, Raquel Slotolow, sostuvo que el eje debe estar puesto en las víctimas y no en las estadísticas. “No se le puede hablar de estadísticas a un familiar de víctima, no se le puede decir a alguien que le acaban de destrozar la vida o arrastrar a su hija durante cuadras, no se le puede hablar de estadísticas”, afirmó en diálogo con la 99.9.

Slotolow señaló que el trabajo de Usina de Justicia es “como un granito de arena que se va construyendo a través del esfuerzo de un puñado de personas que tenemos objetivos en la ayuda, el acompañamiento y la contención de los familiares de víctimas”.

Respecto de los argumentos estadísticos que suelen esgrimirse contra la baja de imputabilidad, fue tajante: “No hay estadísticas valederas, de ninguna manera”. Y explicó que muchos hechos no se reflejan correctamente: “Si una persona fue atacada con un cuchillo y fue trasladada al hospital, esa persona en la estadística no figura como fallecida, si falleció después, por ejemplo”.

Para la ex magistrada, el punto central es la intervención del Estado ante delitos graves cometidos por menores. “El sistema tiene que contener a los menores, específicamente me refiero a los asesinos. Es necesario. No puede ser que el Estado esté ausente”, expresó. Y ejemplificó: “No puede ser que Martincito que mató a Lara porque se movió y no le quiso entregar el celular en Lomas de Zamora, volvió, se escapó y al poco tiempo mató a un hombre de 70 años que había salido a poner en marcha su auto. No puede ser”.

En esa línea, sostuvo que “los jueces tienen que estar, tienen que contener, tienen que monitorear y con este menor hacer estudios multidisciplinarios, ver qué hacemos, qué no hacemos”. Y remarcó: “No se los puede volver al mismo ámbito perverso y cruel de donde salieron a delinquir”.

Slotolow también cuestionó la naturalización de la violencia juvenil: “¿Qué pasa que los argentinos estamos tan anestesiados y nadie se escandaliza que los menores tengan armas? Yo no escucho a nadie escandalizado”. Para ella, es imprescindible abordar “qué es lo que pasa con el tráfico ilegal de armas en nuestro país”.

“Yo digo menores, no digo niños, niñas ni adolescentes, yo digo menores. Y no digo en conflicto con la ley, digo que violan la ley. La ley está, la sociedad no quiere tal o cual conducta. Entonces el que viola la ley no está en conflicto, está infringiendo la ley. Y eso sí o sí tiene que tener una sanción”, enfatizó.

Aclaró que las sanciones no son iguales a las de los adultos, pero que el nuevo régimen prevé herramientas concretas: “Tenemos los derechos de las víctimas, tenemos que los padres serán civilmente responsables por los hechos cometidos por sus hijos menores, tenemos un supervisor, tenemos distinto tipo de tareas que tienen que cumplir. Y tiene que haber un Estado presente”.

“Estamos hablando de hechos delictivos graves”, insistió. Y agregó que la ley “no es una panacea, pero es un primer paso y un primer instrumento para que ante los primeros hechos del camino delictivo pueda intervenir la Justicia y tomar las decisiones y control que corresponden”.

En ese sentido, reclamó recursos: “La ley dice que tiene que haber tanta cantidad de defensores, tiene que haber organismos multidisciplinarios. Bueno, vamos a reclamarlo, pero primero tenemos que tener una ley”. Y fue más allá: “Menos festivales, menos canciones al aire libre y más donde el Estado tiene que estar, que subvencione y pague con nuestros impuestos lo que tiene que pagar, de lo que tiene que hacerse cargo”.

También cuestionó la falta de cargos en la Justicia: “Quedaban vacantes entre 800 y 1.000 cargos de magistrados. ¿De qué estamos hablando? ¿Cómo pueden los jueces o los fiscales que están hacerse cargo de todos los lugares vacantes y actuar como corresponde? No pueden porque no tienen los elementos”.

Recordó su propia experiencia: “Yo estuve cuatro años a cargo del juzgado correccional número uno de Zárate Campana por vacancia del juez. Tuve que repartirme entre los juicios de un lugar y del otro”. Y advirtió: “Un juez tiene que hacerse cargo de su juzgado, un fiscal tiene que hacerse cargo de su fiscalía. En cualquier ámbito sucede lo mismo”.

En relación a las posturas abolicionistas, señaló: “Ya conocemos el discurso abolicionista. Consideran que el derecho penal no sirve, que las cárceles son depósitos o jaulas”. Si bien reconoció que “las cárceles tienen muchas falencias”, cuestionó la idea de que sean “jaulas”: “Han visto los cumpleaños que celebran en las unidades carcelarias. Hacen un cumpleaños más lindo que el mío. Entonces, ¿de qué jaula estamos hablando? Inclusive tienen los celulares adentro”.

Finalmente, puso el foco en lo que considera el gran ausente del debate: “Las víctimas están canceladas, están silenciadas. Nosotros en Usina de Justicia queremos un derecho penal con perspectiva en las víctimas”. Y concluyó: “Cuando hablamos de la ley de menores no hablamos de las víctimas. ¿Qué pasa con los menores asesinados? ¿Quién habla de ellos? Nadie. Hablamos de los menores asesinos”.