Verónica Palmisciano: “La vacunación es un acto personal, pero también es un acto solidario”

La Directora General de Salud de General Pueyrredon advirtió sobre la necesidad de reforzar las coberturas de vacunación y destacó que, por el momento, no hay indicadores preocupantes de enfermedades respiratorias. También lamentó la falta de articulación efectiva entre salud y educación para controlar los esquemas vacunales.

Mientras Mar del Plata transita las primeras semanas de temperaturas invernales, la situación sanitaria vinculada a las enfermedades respiratorias permanece bajo control. Así lo aseguró la Directora General de Salud del Municipio de General Pueyrredon, Verónica Palmisciano, quien en diálogo con la 99.9 explicó que “pasamos la semana epidemiológica 20, donde si bien tenemos un ascenso paulatino, no hay valores preocupantes”. Actualmente, indicó, circula principalmente el virus Influenza A y tampoco las bronquiolitis en niños están generando una presión excesiva sobre el sistema sanitario.

“La gran problemática del frío y del invierno es que nos encerramos y al encerrarnos generamos ambientes que no son los más beneficiosos, que no están aireados y favorecen el contagio”, explicó. Sin embargo, aclaró que “hay personas enfermas, pero no a niveles preocupantes”.

Uno de los temas abordados durante la entrevista fue la disponibilidad de vacunas antigripales. Palmisciano recordó que el municipio inició la campaña el 11 de marzo con una planificación anticipada, teniendo en cuenta lo ocurrido durante la temporada invernal en el hemisferio norte. “Arrancamos muy ambiciosamente pensando en tener una mayor población vacunada previo a lo que comienza a ser una gran circulación viral”, señaló.

No obstante, reconoció que durante las primeras semanas hubo dificultades en la provisión. “Se fueron discontinuando las entregas. Eso la verdad que nos excede a nosotros”, afirmó. De todos modos, destacó que la situación se normalizó y que actualmente “hace dos o tres semanas tenemos la posibilidad de contar con vacunas en todos nuestros centros de salud e inclusive en los dispositivos itinerantes”.

La funcionaria remarcó que no es necesario concurrir únicamente al Centro de Salud N°1 para vacunarse. “Todos nuestros centros de salud están habilitados”, explicó, aunque destacó que el Centro de Salud de Colón y Salta es el que posee mayor amplitud horaria y accesibilidad. También mencionó la disponibilidad existente en el Centro de Salud IREMI, ubicado en San Martín y Dorrego.

Respecto de los niveles de cobertura, Palmisciano indicó que “se vacuna muy bien la población mayor de 25 años y el personal de salud”, aunque reconoció que existen dificultades para alcanzar niveles óptimos entre personas con comorbilidades, niños y embarazadas.

La conversación derivó luego hacia una problemática que preocupa especialmente al área sanitaria: la disminución de las tasas de vacunación infantil y la falta de mecanismos efectivos de control desde el sistema educativo.

“Hace ya algunos años que las escuelas dejaron de exigir y controlar de manera efectiva los esquemas de vacunación”, explicó. Si bien destacó que existe una articulación permanente entre salud y educación en múltiples aspectos, admitió que en materia de inmunización los resultados han sido insuficientes.

Según Palmisciano, la complejidad actual del calendario nacional de vacunación dificulta incluso que personas sin formación específica puedan interpretar correctamente una libreta sanitaria. “Hoy tenemos un calendario muy rico, muy amplio, con muchas variables. Hasta los mismos médicos muchas veces recurrimos a enfermeras especializadas para verificar si corresponde o no determinada dosis”, sostuvo.

Por eso consideró que el simple pedido de la libreta por parte de las escuelas no garantiza un control efectivo. “La escuela puede pedirla, pero no tiene la posibilidad de tener un criterio para evaluar si está completa o no”, señaló.

La funcionaria reconoció además que muchas vacunas no faltan por rechazo ideológico ni por falta de disponibilidad, sino por simples postergaciones. “Muchas veces decimos que la vacunación se ralentiza. Queda como que la llevo mañana, después el lunes, después la semana que viene, y cuando uno se da cuenta pasó un año”, explicó.

En ese sentido, destacó la importancia del sistema CIPRES, una herramienta digital que permitirá consolidar el historial de vacunación de cada ciudadano. “El CIPRES va a cambiar la historia porque va a haber un verdadero registro de la información”, afirmó. Según detalló, la plataforma permitirá evitar tanto la falta de vacunación como los casos de personas que reciben dosis repetidas por ausencia de registros precisos.

Palmisciano también se mostró preocupada por el resurgimiento de enfermedades que parecían controladas. “Los brotes están y están detectados”, advirtió, aunque aclaró que actualmente no representan una situación epidémica. Por ello insistió en que el trabajo cotidiano del sistema sanitario apunta a revisar permanentemente el estado vacunal de cada persona que consulta.

A pesar de los esfuerzos realizados, reconoció que muchas de las estrategias implementadas no han tenido el impacto esperado. Recordó campañas especiales como el “Carnaval de Vacunas” realizado durante el verano, donde incluso se ofrecieron entradas para espectáculos como incentivo. “Pensamos que iba a ser mucho más rimbombante y no lo fue”, admitió.

La médica señaló que se trata de un fenómeno complejo y multifactorial. Incluso la exigencia de autorizaciones parentales para vacunar en las escuelas genera dificultades. “Muchas veces las autorizaciones no vuelven firmadas. No es un no, pero tampoco es un sí, entonces no se puede vacunar al niño”, explicó.

Finalmente, comparó la situación actual con décadas pasadas, cuando la vacunación escolar se realizaba de manera mucho más directa. “Yo me acuerdo que nos vacunaban en la escuela y nadie le preguntaba a mi mamá si quería o no quería que me vacunara. Me vacunaban porque era lo que correspondía”, recordó.

Por eso insistió en la necesidad de recuperar conciencia social sobre la importancia de la inmunización. “La vacunación es difícil porque hay que entender que es un acto personal, pero también es un acto solidario por los demás”, concluyó.