
NOTA DE TAPA | por José Luis Jacobo
Cambiar, sí o sí
Al ritmo de la enorme billetera del kicillofismo se ha puesto en marcha en Mar del Plata —de la mano del ex intendente GAP— un plan que no sólo tiene por objetivo derrotar a Fernanda Montoto Raverta, sino además ganar la ciudad en 2027. Y no se puede creer lo empeñado que está el oficialismo en que esto suceda.

TOP TEN
1) Miguel Ángel Pichetto (recibido de termo) | 2) Daniel Adler (Fiscal de distrito, híper cuestionado) | 3) Héctor Flores (al Toty se le cayó la careta) | 4) Gustavo Arnaldo Pulti (el primer kicillofista) | 5) Daniel Zacarías (nada de controles) | 6) Marcelo Cardozo (poniendo sentido común) | 7) Juan Galarreta (sí a los celulares en prisión) | 8) Ariel Bordaisco (municipalizar, el nuevo paradigma) | 9) Agustín Neme (qué manera de marrar) | 10) Gabriela Azcoitía (buena propuesta)

MALAS LENGUAS
De cambios y acuerdos I. Decir que algo ha cambiado en Mar del Plata —cuando menos, para bien— es ridículo. Quizás sea cuestión de dar en la tecla para ver qué es lo que pasa realmente en la ciudad.
El novedoso modelo mafioso de gestión argentino
Elaborarán un insecticida que no afecte a la salud
Bienvenido a casa
Inconvenientes nada inesperados
Pretender que la crisis de distribución de energía que golpea centralmente a Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata es fruto de la avaricia de las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap, es malicioso e infantil. Todas las encuestas que se realizaron a pedido de la Casa Rosada revelan que la población responsabiliza al Gobierno por esta ya devastadora situación.
El precio de la estupidez
La palabra “ajuste”, que el kirchnerismo sacó de su vocabulario como lo hizo antes con “inflación” o “inseguridad”, define el derrotero que forzosamente ha tomado la administración de Cristina Fernández bajo la imperiosa necesidad de ordenar el desbarajuste fiscal de la Nación y el grueso de las provincias.





